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¡Constantemente investigando, aprendiendo, evolucionando y compartiendo!

 

Disfruto cada día concentrándome en avanzar por encima y más allá de mis limitaciones, ampliando así mi visión del mundo y de la vida.

Disfruto también, compartiendo con los demás, mis conocimientos sobre la Ingeniería Del Cambio Emocional, la Programación Neuro-Lingüística y todo lo concerniente a la Nueva Psicología de Éxito y el Óptimo Rendimiento Humano.

Es un regalo para mí tener la oportunidad de estar, no sólo formando y motivando a los demás a través de los Cursos y Master Class que realizo, sino llevar a cabo también unas especiales sesiones terapéuticas para la mejora personal.

Si estás interesad@ en aprender más sobre como te podrían ayudar algunas de mis consultas privadas, contáctame directamente. Y si quieres conocer más sobre cualquiera de mis próximos eventos inscríbete aquí, o sígueme también en twitter.

 

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martes
jun262012

Una Poderosa Estrategia De Motivación

Charles Schwab, el magnate estadounidense del acero, tenía una capacidad extraordinaria para inspirar a los demás y conseguir resultados. Bajo su especial liderazgo, la empresa Bethlehem Steel, se convirtió en el segundo mayor fabricante de acero en los Estados Unidos, y uno de los exponentes de la industria pesada ​​más importantes del mundo.

Cierto día, descubrió que tenía un jefe de fábrica cuyo personal no producía su cuota de trabajo. Cuando se reunió con él le preguntó: “¿cómo es que un hombre de su capacidad no consigue que esta planta rinda lo que debe?”

“No me lo explico”, respondió el jefe. “He pedido a los obreros que trabajen más; les he regañado; los he amenazado con el despido. Pero nada funciona. No producen, no producen más”.

La conversación tuvo lugar al final del día poco antes de que entrara a trabajar el turno de noche.

"Déme un trozo de tiza", dijo Schwab. Y luego, volviéndose al obrero que estaba más cerca, mirándole a los ojos le preguntó: "¿Cuántas cargas de horno ha hecho su turno hoy?"

Sin decir palabra, Schwab trazó un gran número seis en el suelo y se retiró.

Cuando entró el turno de la noche, los obreros vieron el seis y preguntaron qué significaba aquello.

“El gran jefe estuvo aquí hoy”. Dijeron los obreros del turno de día. “Nos preguntó cuántas cargas habíamos hecho y le dijimos que seis. Lo escribió en el suelo y se marchó”.

A la mañana siguiente volvió Schwab al taller. El turno de la noche había borrado el seis y escrito un siete en su lugar.

Cuando los obreros del turno de día entraron a trabajar, vieron un enorme “7” escrito en el suelo. “Así que los de la noche se creían que eran mejores, ¿eh? Pues les vamos a enseñar un par de cosas”, dijeron. Se pusieron a la tarea con entusiasmo y cuando se marcharon aquella noche dejaron en el piso un enorme y jactancioso “10”. Las cosas iban para arriba.

Poco a  poco, este taller, que se había quedado atrás en producción, rendía más que cualquier otro de la fábrica.

Ahora bien, ¿cuál es el significado que podemos extraer de todo esto? Dejemos pues que Charles Schwab nos lo diga. “La forma de conseguir que se hagan las cosas”, dice Schwab: “es estimular la competencia. No hablo del estímulo sórdido, monetario, sino que hablo del deseo de superarse”

Aprovecho pues este momento para preguntarte, ¿qué número le acabas poniendo tú al final del día a tu rendimiento personal dentro de las áreas más importantes de tu vida? Piénsalo. ¿Que puntuación te darías a ti mismo cada noche antes de irte a dormir en la mejora de tu dominio emocional, en el cuidado y mejora de tu cuerpo físico, en la mejora y expansión de tus conocimientos y habilidades existentes, en el avance y enriquecimiento de las relaciones que tienes cada día con las personas que amas?

Por ejemplo, en este último año sin ir más lejos,  ¿ha sido el número de cada nuevo día mayor que el del día anterior? ¿Te has mantenido igual? O, ¿han ido los números en decrescendo?

¡Detente a reflexionar en ello por un momento!  

A no ser que no te interese en absoluto aumentar tu nivel de actuación para lograr y mejorar los resultados que en realidad quieres producir. Aunque si ese fuera realmente tu caso, no creo que estuvieras entonces dedicando tu tiempo a leer un artículo como este que trata sobre la mejora del rendimiento personal, ¿no te parece?

Así pues, ¿cuántas formas exitosas conoces tú en este instante para estimular y avivar la competencia contigo mismo y continuar avanzando poderosamente cada día por el siempre apasionante camino de la superación personal? Y mientras consideras ahora todas tus posibles opciones, simplemente quiero preguntarte: ¿Estás listo para empezar a desplegar realmente tu máximo potencial?

En ese caso, comienza a disfrutar ya expandiendo tu zona de comodidad al escribir cada nueva idea que se te ocurra en tu dietario de éxito particular. Y descubrirás rápidamente que, a medida que sigues acumulando y utilizando los efectos positivos de este nuevo impulso aumentarás no sólo tu capacidad para superar los  previos niveles de éxito que pensabas poder alcanzar, sino que estarás ayudándote también durante todo el proceso a regenerar y fortalecer el mayor recurso de tu vida.

¡Tu determinación personal!

Así que, bríndate a partir de hoy y cada día de tu existencia este poderoso regalo que habita ya en tu interior, y empieza a ver cómo se disparan velozmente los números en el gran marcador de tu nueva realidad.

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que…

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!

 

 

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