Buscar
¡Constantemente investigando, aprendiendo, evolucionando y compartiendo!

 

Disfruto cada día concentrándome en avanzar por encima y más allá de mis limitaciones, ampliando así mi visión del mundo y de la vida.

Disfruto también, compartiendo con los demás, mis conocimientos sobre la Ingeniería Del Cambio Emocional, la Programación Neuro-Lingüística y todo lo concerniente a la Nueva Psicología de Éxito y el Óptimo Rendimiento Humano.

Es un regalo para mí tener la oportunidad de estar, no sólo formando y motivando a los demás a través de los Cursos y Master Class que realizo, sino llevar a cabo también unas especiales sesiones terapéuticas para la mejora personal.

Si estás interesad@ en aprender más sobre como te podrían ayudar algunas de mis consultas privadas, contáctame directamente. Y si quieres conocer más sobre cualquiera de mis próximos eventos inscríbete aquí, o sígueme también en twitter.

 

Indice del Blog
lunes
may182015

Triunfar A Través De Los Fracasos. 

 Tropezar, caerse, fracasar... Todo ello forma parte del camino hacia el éxito. 

¿Y qué es el éxito?

Pues depende. Para algunas personas puede ser acumular grandes cantidades de dinero y fama, para otras quizás sea conseguir hoy algo de comer. Para algunas puede ser encontrar a la pareja ideal y formar luego una familia, mientras que para otras el éxito quizás sea tener una mascota, abrir un restaurante o escalar la cima del Everest.

La definición del éxito puede ser tan amplia como el número de personas que habitan en este planeta.

Para mí, la definición de éxito es muy sencilla: “Conseguir lo que quieres”. 

Eso es lo que el éxito significa para mí. Ni más, ni menos. Si te marcas un objetivo y lo consigues... ¡Ya has triunfado!

Ahora bien, aunque ni tú, ni yo, ni nadie en este mundo nos libraremos de meter la pata durante el camino hacia nuestros objetivos. De hecho, cada triunfador la mete y, además, en muchos casos la mete hasta el fondo. Todos los hombres y mujeres de éxito que he estudiado durante los últimos 25 años tienen su propio historial de fracasos. 

En el caso de Henry Ford, sus dos primeras empresas automovilísticas fracasaron. Eso no le impidió crear la Ford Motor Company y ser el primero en el mundo en aplicar la línea de montaje de fabricación para la producción de automóviles asequibles a lo largo y ancho del planeta. 

O el caso de Walt Disney, que empezó su propio negocio desde el garaje de su casa, y su primera producción de dibujos animados fue un fallo memorable.

O el caso de Oprah Winfrey, que fue despedida de su trabajo como reportera de televisión porque le dijeron que no reunía las condiciones para estar en pantalla. Pero Winfrey se recuperó, para convertirse luego en "La Reina De La Tele" en EEUU con sus programas de máxima audiencia. Además, es multimillonaria.

O el caso de Michael Jordan, antes de unirse a la NBA, era una persona común y corriente; tan común, que fue apartado del equipo de baloncesto de la escuela debido a su “falta de habilidad”.

O, el caso de Ludwig Van Betoveen, antes del inicio de su carrera, el profesor de música de Beethoven dijo una vez de él: “como compositor, no tiene remedio“. Y durante su carrera perdió la audición, pero se las arregló para seguir componiendo y produciendo buena música que muchos seguimos disfrutando hasta el día de hoy.

O, el caso de J.K. Rowling, que estaba en el paro, divorciada y criando su hija gracias a la seguridad social mientras escribía el primer libro de Harry Potter. Ahora es internacionalmente conocida por los 7 libros que forman la saga de Harry Potter, y es multimillonaria gracias a la escritura.

O, el caso de Steve Jobs, que a los 30 años de edad se quedó devastado y deprimido en 1985 tras ser apartado de Apple, (compañía que él mismo comenzó) después de una lucha de poder con el Consejo de Administración. 

O, el caso de Steven King y su primer libro, “Carrie”, que fue rechazado 30 veces. Y que, después de tal fracaso decidió tirarlo a la basura. Pero fue su esposa quien lo recuperó de la papelera y le animó a intentarlo de nuevo.

Como ves, las biografías de gente exitosa están llenas con historias de fracasos.  

No se trata de no fracasar, sino de seguir progresando hasta que triunfas. Y luego, seguir avanzando incluso más allá de esa nueva realidad. 

Recuerda, el éxito no consiste en ser el mejor, sino en estar siempre mejorando. La gente de éxito no es que fracase menos que la persona promedio. Es sólo que ellos convierten sus fracasos en oportunidades, transforman sus derrotas en ocasiones de las que pueden aprender, crecer y mejorar para llegar finalmente a su destino. 

Convertir los fracasos en oportunidades es una de esas lecciones que nadie te puede regalar en una bandeja de plata. Ya que tiene que ver con tu propia preparación, tiene que ver con que hayas establecido antes un verdadero compromiso con tu perpetua mejora personal. Y de este modo, cuando la derrota aparece y te da un bofetón con la mano abierta, la reconoces como una situación en la que se esconde un valioso regalo, un lingote de oro que te permitirá aprender una importante lección (si es que tú te lo permites).  

Piensa por un momento. ¿Y si de ahora en adelante cuando creas que has “fracasado” te empezaras a formular algunas estimulantes preguntas mientras consideras además las expectativas que habías sostenido con respecto a tu objetivo?

Por ejemplo

  •  ¿Qué esperabas que sucediera en esta situación?
  •  Y, ¿qué has estado haciendo tú para permitir que estos resultados ocurran?
  •  ¿Qué te ha faltado?¿Qué habías pasado por alto?
  •  ¿Qué necesitas hacer, a partir de ahora y de forma distinta, para convertir esta situación en una nueva oportunidad de mejora, conduciéndote rápidamente así hacia los resultados que deseas? 

Cuando dejas de estancarte en el pensamiento: “He fracasado...”, y comienzas a focalizar tu atención en el lingote de oro que se esconde siempre en cada decepción, empezarás a identificar con mayor eficacia, no sólo aquellos elementos que te faltaban dentro de tu estrategia de acción, sino que descubrirás además los nuevos pasos que necesitas emprender para acercarte más a tu objetivo. Y cuanto más te adueñes de esta nueva mentalidad, más rápidamente expandirás tu capacidad de superar los fracasos a medida que mejoras también la calidad de tus resultados.

Pero verás, usar los fracasos como un trampolín al éxito es una decisión que sólo depende de ti, una decisión que está al 100% en tus manos. Muchas personas exitosas ya lo han hecho antes que tú a lo largo de los siglos, y estoy seguro de que tú también puedes hacerlo. ¡Y hacerlo exquisitamente bien!

Así que, la pregunta que me queda por hacerte es, ¿cuándo vas a empezar? 

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que… 

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!

 

PrintView Printer Friendly Version

EmailEmail Article to Friend

References (1)

References allow you to track sources for this article, as well as articles that were written in response to this article.
  • Response
    Response: Del Bukovsky
    I found a great...

Reader Comments

There are no comments for this journal entry. To create a new comment, use the form below.

PostPost a New Comment

Enter your information below to add a new comment.

My response is on my own website »
Author Email (optional):
Author URL (optional):
Post:
 
Some HTML allowed: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <code> <em> <i> <strike> <strong>
« Tesoros Por Todas Partes | Main | Eliminando La Frustración »