Más Que Un Intercambio...
martes, octubre 11, 2016 at 8:06PM
David Barcos

Uno de los conceptos fundamentales de la existencia humana es el intercambio.

Desde el momento que el primer organismo se arrastró fuera del océano hace ya millones de años aquí en la tierra, el intercambio ha sido la fuerza impulsora del planeta.

Todos los organismos emprenden algún tipo de acción a fin de conseguir algo de su entorno. Y, si aquello que han obtenido vale MAS que la cantidad de energía que han usado para obtenerlo, entonces ese organismo, independientemente de lo simple o complejo que sea, ha triunfado.  

Por otro lado, si el organismo gastó más energía obteniendo ese recurso que lo que valía el recurso en sí, entonces ha perdido. 

Si ese organismo era un negocio, le llamaríamos a esto: “ganancias” y “pérdidas”

Si fuera una persona: estarías entonces “ganando peso” o “perdiendo peso”

¿Me sigues hasta aquí?

Sin embargo, este modelo de intercambio va más allá de ser una mera energía que se puede medir en calorías o en euros. 

Verás, los seres humanos obtenemos muchos beneficios emocionales de los distintos objetos que existen a nuestro alrededor. Así que, cuando inconscientemente pensamos en el análisis “ganancia - pérdida”, estamos siempre considerando tanto los “beneficios emocionales” como las “pérdidas de energía”. 

Ahora bien, la mayoría de las actividades sociales, son actividades que requieren bajos niveles de energía. A no ser que tu idea de ir al cine sea la de tirarte rápidamente al suelo para hacer 500 flexiones sin parar, justo antes de comprar tu entrada en la taquilla. Prácticamente todas las actividades sociales son actividades de bajo consumo energético. Por este motivo es que las consideraciones emocionales son mucho más importantes. 

Piensa ahora en un momento de tu vida en el que conociste a una persona, o te encontrabas con alguien que ya conocías, y simplemente os encontrabais los dos en “sintonía” total.

¿Por qué sucedió eso?

Sencillo. Porque cada uno de vosotros estabais simultáneamente dando al otro el suficiente “beneficio emocional” como para hacer que la conversación siguiera avanzando, creciendo y expandiéndose. 

Lo que estabas haciendo tú de forma natural durante tu comunicación le hacía sentirse bien. Lo que provocó seguidamente algo en su comportamiento que te hizo sentirte bien a ti. 

Cuando ambas personas están experimentando un “beneficio emocional” neto, (es decir, que no perciben sus acciones como arriesgadas sino que están recibiendo muchos beneficios el uno del otro) es el momento en el que todo hace “click”.

Cada uno de los dos estáis llevando a cabo unas conductas fáciles y de bajo riesgo. Y aun así, a pesar de todo los dos estáis recibiendo MUCHO MAS de lo que estáis invirtiendo. Y cuando esto sucede, es un sentimiento maravilloso. 

Desgraciadamente, hay mucha gente que piensa que momentos así se dan sólo gracias al azar o gracias a un golpe de suerte. Piensan que no se pueden crear de forma deliberada. 

Incluso cuando se encuentran dentro de uno de estos momentos mágicos, avanzan muchas veces por el camino equivocado. Intentan, a menudo, impresionar a la otra persona o adivinar lo que la otra persona quiere escuchar. 

De hecho, es muy fácil crear ese sentimiento de química y conexión. Todo lo que necesitas hacer es abrir la puerta “a la realidad” de la otra persona. 

¿Cómo?

Por medio de formular las preguntas adecuadas. Y formular luego las preguntas de seguimiento correctas. Con esto, lograrás que piensen en lo que ellos quieren. En vez de hacer declaraciones aventuradas y “esperar” que de algún modo funcionen. 

Piénsalo. ¿Y si cada día mejoraras tu habilidad de formular nuevas preguntas para estimular mentes, abrir corazones e iluminar también las almas de los demás?

¿Por qué no haces que aflore hoy mismo ese poder que albergas ya en tu interior, y te regalas ahora la oportunidad de establecer nuevos avances que te impulsen hacia un nuevo nivel de éxito y plenitud personal?

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que…

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!


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