┬┐Tienes Ya Tu Lista?
domingo, abril 17, 2016 at 5:43PM
David Barcos

¿Has ido alguna vez a hacer la compra al supermercado cuando estabas realmente hambriento? 

Posiblemente, acabaste comprando muchas más cosas de las que en realidad necesitabas.

Por otro lado, si entras al supermercado con una lista, y decides comprar sólo lo que está escrito en tu lista, esta situación no se dará.

El primero, es un ejemplo de adentrarte en una situación con un “programa mental” débil (sin tener una lista, sintiendo mucha hambre y permitiendo que sea el supermercado quien tome por ti las decisiones sobre qué vas a comer).

El segundo, es en cambio una muestra de un “programa mental” más fuerte. Es decir, tienes desde el inicio un propósito especifico y predeterminado de lo que persigues, y tienes además una manera clara de calibrar si lo has conseguido.

Todo el mundo posee unos deseos pre-programados. Comida, compañerismo, sexo, etc.

Pero son pocas las personas que se toman el tiempo para escoger, de forma consciente, cómo DEFINIR esos aspectos específicos sobre la manera de satisfacer cada uno de sus instintos básicos.

Lo que quiere decir que estas personas se mueven por el mundo exactamente igual a cuando estás dentro del supermercado, recorriendo los pasillos con hambre y sin una clara dirección. Al final, gastas demasiado dinero y compras los cosas equivocadas.

Esto mismo sucede también cuando nos adentramos en situaciones sociales. 

La gente quiere disfrutar de buenas interacciones con los demás, en vez de experimentar unas malas. La gente quiere ser aceptada por los demás, en vez de ser rechazada. La gente quiere ser apreciada y reconocida en vez de ignorada. Estos son patrones universales, patrones comunes para todas las personas de este mundo. 

Pero son pocos los individuos que conscientemente se toman el tiempo para elegir cómo satisfacer estos vagos instintos que son además, en gran parte, inconscientes.

Pues bien, es en este punto en dónde el proceso de decidir específicamente lo que uno quiere, entra en juego. 

Así como entras en el supermercado con una lista, así también tendrás más probabilidades de conseguir exactamente lo que quieres cuando te muevas por el supermercado de tu vida. ¿Por que? Sencillamente porque te has tomado el tiempo para pensar sobre ello y DEFINIRLO con precisión. 

Este proceder tiene también un curioso efecto. Ya que remueve el llamado “miedo social”. 

El miedo social se genera al no saber qué va a suceder. Esto es lo que ocurre cuando ESPERAS que te pase algo bueno al mismo tiempo que ESPERAS que nada malo te pase. 

Es como deambular por el supermercado con el estómago vacío y una cartera llena de billetes, y esperar que acabes comprando algo sano y nutritivo. Como si luego fueras a llegar a casa y sacaras tus provisiones de la bolsa esperando que los “Dioses De La Comida” hubieran decidido “materializar” algo bueno y diferente para ti.

Una vez que sabes con claridad lo que quieres, puedes visualizarlo, puedes elegirlo, puedes empezar a perseguirlo y ver si te acercas más a tu objetivo o no. Para luego, seguir haciendo esto mismo hasta alcanzarlo.

Incluso, si es algo tan complicado y gratificante como desarrollar una relación de por vida con tu pareja ideal. Cuando planificas y sabes lo que quieres con total claridad, en vez de esperar a que desaparezca ese miedo social y que mucha gente siente cuando se mueven por el mundo esperando a que “algo” suceda, conseguirás en cambio cualquiera de tus deseos más rápidamente. 

Así pues, ¿qué nuevas listas podrías crear hoy para asegurarte los triunfos que quieres mientras disfrutas saliendo al gran supermercado de la vida para alcanzarlos?

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que…

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!

 

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