Buscar
¡Constantemente investigando, aprendiendo, evolucionando y compartiendo!

 

Disfruto cada día concentrándome en avanzar por encima y más allá de mis limitaciones, ampliando así mi visión del mundo y de la vida.

Disfruto también, compartiendo con los demás, mis conocimientos sobre la Ingeniería Del Cambio Emocional, la Programación Neuro-Lingüística y todo lo concerniente a la Nueva Psicología de Éxito y el Óptimo Rendimiento Humano.

Es un regalo para mí tener la oportunidad de estar, no sólo formando y motivando a los demás a través de los Cursos y Master Class que realizo, sino llevar a cabo también unas especiales sesiones terapéuticas para la mejora personal.

Si estás interesad@ en aprender más sobre como te podrían ayudar algunas de mis consultas privadas, contáctame directamente. Y si quieres conocer más sobre cualquiera de mis próximos eventos inscríbete aquí, o sígueme también en twitter.

 

Indice del Blog
miércoles
ene202016

20 Días Más Tarde...

Aquí estamos…. 

Han pasado ya veinte días desde la entrada del 2018.

¿Cómo te están yendo los propósitos de Año Nuevo que te habías marcado? O, quizás debería preguntar, ¿tienes nuevos objetivos y metas que ambicionas lograr durante este nuevo año?

Si queremos que el 2018 haga realmente historia en nuestra vida, y si queremos convertirlo en el mejor año que hayamos vivido hasta la fecha, debemos entonces llevar cuenta del marcador. 

¿Qué quiero decir?

Debemos medir lo más frecuentemente posible cada uno de nuestros avances.

Y es, por este motivo, que te invito a responder ahora a las siguientes preguntas: 

  • ¿Qué has conseguido exactamente en estos primeros veinte días del 2018?
  • ¿Dirías que has empezado el año con buen pie, o has vuelto a tropezar una vez más con tus viejos hábitos?
  • ¿Has llevado acabo algunas de tus resoluciones de Año Nuevo? ¿O ya las has traicionado?
  • ¿Tienes por lo menos unos objetivos claros, que te motiven, con su respectivo plan de acción, escritos en papel y con una clara fecha para su consecución?

Estas simples preguntas o preguntas similares, pueden ayudarte a asegurar mejor cualquiera de tus futuros triunfos, y pueden ser también un buen recurso para aprovechar la maravillosa "Puerta De La Oportunidad" que se abre al comienzo de un nuevo año. La puerta abierta que aún puedes cruzar para acercarte más a tus objetivos y disfrutar de una nueva realidad que tú mismo habrás creado. Pero...

¡Una advertencia!

No emplees estas preguntas como excusa para machacarte por lo que todavía no has hecho. Úsalas, en cambio, como un regalo que te brindas cada día para optimizar tu rendimiento, aumentar tu impulso y mejorar así la calidad de tus resultados.

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que...

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!


domingo
dic272015

¡Genial Para Cualquier Día Del Año!

Si queremos realmente cambiar y mejorar cualquier área de nuestra vida, necesitamos primero detenernos y revisar lo que hemos hecho para llegar hasta aquí. En otras palabras, no puede haber progreso sin una previa y continua revisión. ¿No te parece?

Si deseas liderar tu existencia de un modo superior y disfrutar de una mayor alegría, satisfacción y plenitud personal, tienes entonces que inspeccionar más a menudo tu propio modo de proceder. Ya que no puedes dirigir con éxito aquello que no mides.

Por esta razón, es vital cuantificar de forma periódica las áreas más importantes de tu realidad. Y principalmente para evaluar primero tus resultados, incorporar luego los cambios necesarios, y regalarte así la ocasión de seguir mejorando tu actual modo de pensar y de actuar.

¿Qué valor tendría para ti ser guiado a través de un proceso de descubrimiento y mejora personal?

En ese caso, ¿por qué no te brindas hoy esta nueva oportunidad? Toma ahora una respiración profunda, ponte cómodo y relájate mientras examinamos a continuación, los dos juntos, el último año de tu vida.

Quizás, hasta quieras apuntar cada una de las respuestas en tu diario personal. Ya que tendrás a partir de hoy una información inestimable que puedes utilizar una y otra vez, ayudándote así a tomar mejores decisiones y a diseñar más inteligentemente tu futuro.

¿Estás entonces listo para empezar? ¡Pues vamos allá!

  • ¿Cuáles han sido tus 10 situaciones personales cumbre o momentos "estrella" que más has disfrutado durante este último año de tu vida?
  • ¿Qué es lo que más te ha fascinado? ¿Y lo que más amor te ha hecho sentir durante este último anuario?
  • ¿Cuáles han sido las 3 lecciones más valiosas que has aprendido durante estos últimos 365 días?
  • ¿Cuáles han sido tus 3 momentos favoritos durante este último año de tu vida?
  • ¿Qué es lo que quieres volver a repetir en el nuevo año?
  • ¿Qué situaciones has vivido este año y que te asegurarás, a toda costa, que no se vuelvan a repetir en el año próximo?
  • Piensa ahora por un momento, ¿has tenido alguna vez una gran aspiración que no sabías como la ibas a materializar, pero que has sido ya capaz de hacerla realidad? ¿Cuál era?
  • Y, ¿cuáles fueron los pasos exactos que emprendiste para convertir ese sueño en realidad? ¿Cómo lo hiciste?
  • ¿Cuáles fueron las rutinas y los hábitos diarios que utilizaste, y que han hecho posible que lograras ya esos resultados?
  • ¿Qué hábitos diarios te gustaría seguir personificando en este próximo año?
  • ¿Qué hábitos diarios necesitan ser eliminados y/o modificados en el año próximo? ¿Y cómo específicamente los vas a eliminar/modificar?
  • ¿Cuáles son "Las 3 Áreas Clave" de tu vida en las que quieres crecer y mejorar durante el año próximo? Por ejemplo: Mundo Emocional, Cuerpo Físico, Relaciones de Pareja, Terreno Familiar, Ámbito Laboral, Aportación Social, Crecimiento Espiritual, Terreno de las Finanzas, Administración del Tiempo, etc.
  • ¿Cuáles son, en cada una de las áreas clave de tu vida, los 3 objetivos más importantes que quieres alcanzar en el año venidero ? Asegúrate de que cada objetivo es: Específico, Cuantificable, Alcanzable, Relevante y dentro de un marco Temporal. Ejemplo: “Quiero perder 7 kilos de grasa para el 7 de Junio del 2018”.
  • ¿Por qué estos objetivos son extremadamente importantes de alcanzar para ti? ¿Cómo será tu vida una vez los hayas conseguido? ¿Cómo te sentirás? ¿Qué nuevas oportunidades serán posibles como resultado de ello? Si quieres incrementar tu capacidad de producir resultados y acelerar aún más tu avance, formúlate cada una de estas preguntas mientras repasas, uno por uno, cada uno de tus 3 nuevos objetivos.
  • ¿Qué tiene que ocurrir en tu vida para que puedas lograr estos nuevos triunfos? ¿Cuáles son las condiciones externas y las acciones diarias que tendrás que crear y emprender para asegurarte la consecución de estos objetivos el próximo año? Si quieres incrementar tu capacidad de producir resultados y acelerar más tu avance, formúlate también cada una de estas preguntas mientras repasas, uno por uno, cada uno de tus 3 nuevos objetivos.
  • ¿Cuáles van a ser además los indicadores sensoriales y tangibles (tanto internos como externos) que necesitarás ver, oír, sentir, saborear y oler a lo largo del próximo año, y que te dejarán saber (mensual, semanal y diariamente) que te estás acercando cada vez más a la línea de meta?
  • Y por último, ¿de qué manera te ayudará, alcanzar todos estos éxitos, a cumplir el propósito definitivo de tu existencia?

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que…

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!


jueves
dic172015

¿Qué Ves Cuando Te Miras Al Espejo?

 Tu auto imagen, esa visión que sostienes de ti mismo, es básicamente la percepción que posees acerca de quien eres y lo que nunca podrás ser. O sea, tu identidad, tus habilidades, tu valía y capacidad personal, etc. Y todo esto constituye tu hoja de ruta personal que determina en todo momento: 

  • Cómo te sientes día tras día en circunstancias y situaciones específicas.
  • Quién piensas que eres y el papel que juegas dentro de la sociedad.
  • La calidad y tipo de resultados que esperas obtener en tu vida, y lo que finalmente consigues.
  • Cómo te ves a ti mismo actuando y respondiendo ante ciertos acontecimientos.
  • Y los límites de tu zona de comodidad (Por ejemplo, las cosas que harías y las que no).

La imagen que sostenemos de nosotros mismos es una de las partes más poderosas de nuestra personalidad. Y aun y todo, le prestamos poca atención. ¿Por qué? Principalmente, porque quizás nunca nos lo enseñaron en el colegio, en nuestra familia, nuestros amigos, o incluso en la sociedad en la que vivimos. 

Ahora bien, puede que no me creas pero la imagen que sostienes de ti mismo regula automáticamente todo lo que piensas, lo que sientes y, en definitiva,  lo que haces cada día de tu existencia.  

Te lo demostraré. 

¿Has intentado alguna vez marcarte un objetivo mayor de lo que estabas acostumbrado y luego, poco a poco, te echaste para atrás, volviendo a tu zona de comodidad y encontrándote otra vez metido en tus viejos hábitos sin darte cuenta?

¿El motivo? La imagen de ti mismo estaba regulando el nivel de éxito al que podías acceder. Te echaste para atrás porque en lo más profundo de ti, no sentías que eso era algo que “TÚ” podrías hacer.

Te daré otro ejemplo. 

Si te pido que entres a una sala llena de desconocidos para dirigirte a cada uno de ellos, extender tu mano y presentarte con una sonrisa en tu rostro, ¿lo harías?

La realidad es que, a no ser que creas que “tú eres” una persona extrovertida y amigable, probablemente no lo harías. El mero hecho de tan sólo pensar en ello, puede que hasta te ponga nervioso.  

Puede que digas algo como: “Yo no soy así”. O, “yo no soy ese tipo de persona”.

Pero, ¿cómo SABES quién eres? 

La mayoría de la gente que conozco simplemente ha aceptado una imagen de sí mismo que les ha sido dada (por su familia, la sociedad, etc), en vez de diseñar y personificar ellos mismos la que realmente quieren. Y sabes que esto es así, cuando sigues intentando cambiar algún aspecto de tu vida pero el cambio nunca perdura. 

Ahora bien, a pesar de que no puedes luchar contra la imagen que sostienes de ti mismo, sí puedes cambiarla. 

Si quieres ser el tipo de persona que consigue en la vida las cosas que quiere, debes entonces verte a ti mismo como ese tipo de persona, necesitas aprender a crear una nueva auto-imagen que sea más grande, más exitosa y funcional.

Piensa en el proceso de cambio como algo que sucede de adentro hacia afuera. Porque en la medida que creas que eres esta nueva persona, tus conductas nuevas empezarán a fluir más naturalmente. Este es el secreto para crear cambios duraderos. 

La buena noticia es que cambiar la imagen de uno mismo no es difícil cuando sigues estos 2 simples pasos:  

Dedicar tiempo a diseñar la persona que quieres ser. Olvídate del pasado y todo lo que crees acerca de ti. Date el permiso para que tu mente explore libremente y piense en todas las cualidades que te gustaría poseer, cómo te gustaría pensar, actuar, y sentirte sobre las cosas. Y todo esto se consigue con una mentalidad abierta, una actitud completamente libre de juicios. 

Una vez que tienes una inspiradora y clara idea sobre quién quieres ser, acto seguido incorpórala y apadrínala. Obviamente, este paso es algo más laborioso y existen muchas formas de lograrlo. Pero básicamente, quieres imaginarte a ti mismo siendo esta nueva persona. Hazlo real en tu mente por medio de pensar en situaciones específicas mientras te ves, te oyes y te sientes actuando ya como si tuvieras esta nueva identidad.  

Recuerda, cuanto más hagas este proceso mental, más entrenarás a tu cerebro y a toda tu neurología a actuar así, y más fácil te resultará transformarte en esta nueva versión de tu Ser.  

Piensa ahora por un momento. ¿Cuánto mejoraría la calidad de tu vida y la de los demás si dedicaras un tiempo a todo esto y lo pusieras luego en práctica? ¿Te puedes imaginar ya el impacto tan positivo que tendría sobre ti y los maravillosos beneficios que recibirás a lo largo de tu vida? 

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que…

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!


martes
nov242015

El Malabarista

Existen muchas diferentes destrezas que uno puede aprender en la vida.

Algunas son portátiles y las puedes llevar contigo a donde quieras. Otras en cambio, requieren de ciertas herramientas o pueden también requerir de conocimientos más especializados.

Si sabes cómo hacer un estofado de toro, podrás hacerlo en cualquier cocina siempre y cuando te proporcionen los ingredientes adecuados.

Si sabes hacer malabarismos, lo podrás hacer también con cualquier objeto de cierto tamaño: Bolsas de pipas, huevos, zapatos, etc.

Existen ciertas habilidades que son consideradas “meta’ habilidades. ¿Qué quiero decir? Que estas habilidades se encuentran a un nivel lógico superior y, por ello, te permiten aprender o utilizar otras habilidades.

Por ejemplo, si tienes una habilidad decente para aprender cosas (y todo el mundo la tiene), entonces puedes aprender cualquier habilidad que quieras. Siempre y cuando tengas el suficiente tiempo, interés y cualquier tipo de herramienta que necesites para llegar a dominar esa habilidad en particular.

He escuchado a diferentes expertos afirmar que si dedicas una hora al día a una destreza en particular, y la practicas con determinación, puedes llegar a posicionarte en el 1% del mundo en un periodo de un año.

El problema para muchos es la falta de motivación. Aunque una manera de motivarte a ti mismo quizás sea que al aprender esa habilidad te genere dinero o te dé un reconocimiento social. 

Considera algo como el programa de Photoshop. Un programa informático altamente complicado.

Pues bien, existen muchas personas que han usado Photoshop durante años, pero durante todos esos años no han estado aprendiendo y expandiendo sus conocimientos y habilidades. O quizás han logrado cierto nivel de destreza pero luego se han quedado estancados en ese mismo nivel de competencia. 

Un aprendizaje continuo demanda que estés siempre subiendo el listón y traspasando tus limites actuales.  

Por ejemplo, si quisieras ser un malabarista de clase mundial, necesitarías estar continuamente superándote a ti mismo.

No te detendrías después de haber aprendido a hacer malabares con tres pelotas de tenis. Seguirías demandando cada día más de ti, persiguiendo objetivos que estuvieran más allá de lo que ya puedes hacer. 

Por ejemplo, la siguiente vez que veas a un malabarista en un video de Youtube, formúlate la siguiente pregunta: “¿Cuántas bolas se le han tenido que caer a esta persona para llegar a dominar el nivel de destreza que posee?”

Hace años mientras conducía por la ciudad de Nueva York me detuve en un semáforo. Y una persona, que estaba practicando sus destrezas de malabares, salió al centro de la carretera y nos dio un rápido show a todos los que estábamos esperando a que el semáforo cambiara. Y cuando se puso en verde, el malabarista agarró rápidamente sus bolas y empezó a correr hacia la acera.  

Ahora bien, ¿fue la suya una ejecución perfecta? En absoluto. De hecho, se le cayeron las bolas un par de veces. Pero todo el mundo aplaudió y pitó la bocina cuando acabó. Incluido yo.

Apostaría lo que fuera a que, si sigue practicando cada día, sería dentro de un año un malabarista fenomenal. No tenía miedo a cometer errores delante de la gente, y los demás se divertían observándole.

Otra meta habilidad (y que tú ya tienes) es la de la comunicación. Cuanto mejor te comuniques con los demás, mayores y mejores resultados obtendrás. Sea lo que sea que quieras lograr.

¿Te saldrá siempre perfecto? No. ¿Dirás cosas imprudentes, tontas o necias? Sí. Pero tu comunicación, como cualquier otra habilidad, mejorará cuanto más la practiques.

Imagina ahora las cosas tan sorprendentes que te ocurrirán cuando en vez de practicarla durante un año, la perfecciones durante el resto de tu vida.

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que…

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO


lunes
nov162015

Robando De Tu Futuro

Aprender a formular preguntas inteligentes es un recurso maravilloso para expandir tu forma de pensar.

Algunas de las preguntas más interesantes con las que me he topado provienen del campo de la economía. Ahora bien, la mayoría de la gente imagina que el mundo de las ciencias económicas es algún tipo de estudio avanzado de las matemáticas. Y si escuchas con atención a los economistas que trabajan para el gobierno, puede parecer que éste es su principal objetivo. 

Hace algún tiempo leí un artículo escrito por un economista. Comentaba que intentó publicar otro artículo suyo en un periódico de economía pero se lo rechazaron, a pesar de que lo había escrito de una forma muy sencilla para que todo el mundo lo entendiera. Lo presentó luego a muchos otros medios especializados en economía pero todos y cada uno de ellos también lo rechazaron.  

¿Qué hizo? Utilizó el mismo artículo, con las mismas ideas y las escribió de forma muy compleja, usando constantemente formulaciones matemáticas innecesarias. ¿Qué paso? Que fue aceptado y divulgado por las mismas publicaciones que poco antes lo habían rechazado.

¿Por qué?

Te lo explicaré con un chiste:

Un director de recursos humanos buscaba a un nuevo empleado para su empresa. Y entrevistó a un matemático, un ingeniero y a un economista.

Le preguntó a cada uno de ellos: "¿cuánto es uno más uno?" 

El matemático le miró y respondió: “Estás loco… Pues dos”. El ingeniero se rascó la barbilla y dijo: “Mmmm, bueno eso depende de las restricciones del sistema y muchas otras variables desconocidas”. 

El economista sonrió, le miró a los ojos y le dijo: “Bueno, ¿a cuánto quieres que sume?"

El chiste, por supuesto, es que los economistas pueden usar un montón de palabrería para construir una patraña que suene inteligente.

Pues bien, de vuelta a nuestro tema central: "Las preguntas". Debemos recordar primero que las verdaderas ciencias económicas están basadas en la acción humana. Y la conducta humana es siempre subjetiva y siempre acarrea consigo el poder para elegir. 

Y una de las preguntas es: ¿A qué precio? 

La mayoría de los políticos odian esta pregunta. Pero como individuos que somos y, puesto que queremos crear la mejor calidad de vida tanto para nosotros como para las personas a las que amamos, necesitamos hacérnosla. Nos la debemos formular si queremos sincerarnos realmente con nosotros mismos. 

Por supuesto que es divertido ver la tele, o estar sentado en el sofá o comer helados pero, ¿a qué precio? ¿A costa de qué? ¿Cuántas otras oportunidades te estás perdiendo por hacerlo? ¿Y cómo te beneficiarían si las llevaras a cabo? Piénsalo. ¿Te beneficiarían más (a largo o corto plazo) que si te quedas simplemente sentado en el sofá? 

Verás, otra conocida pregunta en el mundo de las ciencias económicas es: ¿Quién se beneficia?

Cuando ocurren cosas sospechosas, una buena manera de averiguar lo que está pasando es preguntar: ¿Quién se beneficia? 

Ahora bien, ¿cómo puedes aplicar esto a tu propia vida? 

Imagínate ahora en el día de hoy, o dentro de una semana. Imagínate a ti mismo dentro de un año. Imagínate a ti mismo dentro de cinco y diez años. Imagina a todos tus ‘Yoes” ahora y en el futuro.

Y la siguiente vez que pienses en hacer algo, bien sea sentarte en el sofá o crear tu propio  imperio, pregúntate: ¿Quién se beneficia? ¿Tu YO PRESENTE? ¿O tu YO FUTURO? 

Conozco a pocas personas que harán el esfuerzo de planificar su futuro mediante un proceso mental consciente y deliberado. 

Pero aquellos que lo hacen tienen, generalmente, una mejor calidad de vida.

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que…

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!

 

domingo
oct042015

Creando Tu Propia Suerte...

Algunas veces te levantas por la mañana y puedes tener un día maravilloso. La vida te sonríe, vas conduciendo y coges todos los semáforos en verde, todos los chistes que cuentas son graciosos, y hasta los objetivos que tienes te inspiran plenamente. 

Otros días en cambio apestan. Nada te sale bien, todo son tropiezos, uno detrás de otro y es como si la vida te abofeteara sin parar a lo largo del día. 

¿Has experimentado esto alguna vez?

Verás, hablo con mucha gente cada semana y me doy cuenta de que muchos usan un lenguaje pasivo. Un lenguaje que indica que no están en control, que no tienen ambas manos en el volante al conducir el coche de su vida.

Dicen cosas como

  • "Espero tener suerte en la reunión de mañana".
  • "Nunca se me abren las puertas adecuadas en el mundo laboral".
  • "Ojalá alguien me dé una oportunidad".

Puede que hayas escuchado el dicho: “Tienes que crear tu propia suerte”. Pero, ¿cómo exactamente la creas? En realidad, se trata de una destreza más que de un estado mental.  

¿Qué quiero decir? Que es algo que debes practicar cada día de forma consciente a fin de seguir mejorándola: Y no como sucede con otros procesos, como aprender las direcciones de llegar a un restaurante local, en donde sólo tienes que aprenderlo una vez y luego ya lo sabes. ¿Me sigues hasta aquí?

Aprender a “crear tu propia suerte” es algo que lleva mucho tiempo. De hecho, piensa en ella como una de esas habilidades útiles de la vida pero que nunca llegas a dominar plenamente.

Así que, ¿cómo la podemos desarrollar?

El primer paso es saber qué quieres. Por supuesto, casi todo el mundo quiere más dinero, más amor, más o mejor sexo, más reconocimiento, etc.

Pero, ¿cómo exactamente quieres todas esas cosas? Quieres más dinero pero, ¿por qué actividad quieres exactamente que te paguen? ¿Con qué tipo de persona te gustaría tener esa perfecta relación sentimental? 

Averigua primero las respuestas a estas preguntas o preguntas similares. Y cuando las tengas lo más detalladas posible, da entonces el paso para avanzar en esta dirección y crear tu propia suerte.

Puedes empezar, por ejemplo, enmarcando cada día y cada nueva situación de forma distinta. ¿Qué quiero decir con "enmarcar"? Al igual que puedes colocar distintos marcos alrededor de un mismo cuadro y cambiar por completo su aspecto, del mismo modo puedes tú también enmarcar los eventos de tu vida para mejorarlos, transformando así como los ves y cambiando la respuesta emocional que te generan.  

Por su puesto que este es un proceso que toma tiempo. Por supuesto que debes también acordarte de llevarlo a cabo. Y por supuesto que elimina, en cierto modo, la espontaneidad de que las cosas “simplemente” ocurran.

Pero, ¿sabes qué? La mayoría de personas que esperan a que las cosas sucedan… ¡Están siempre esperando 

¡No caigas tú en esa trampa! 

¿Qué hacer para prevenirlo?

Antes de meterte en cualquier situación podrías tomarte un par de segundos y chasquear rápidamente tus dedos como recordatorio de que estás buscando cualquier oportunidad para acercarte más a tus objetivos.

Y luego, al final del día, podrías dedicar unos minutos para pensar y escribir sobre lo que has hecho durante esa jornada. Escribir qué acciones has emprendido para acercarte más a tus metas. Y cuando termines, anota en seguida un par de ideas sobre lo que podrías hacer al día siguiente.

Si realizas estas tres actividades cada día, tu vida seguirá mejorando más y más, más y más… 

Pero debo decirte, como con cualquier cosa que puedas desear, probablemente requiera que intervengan otras personas. Por esta razón, cuanto más trabajes en tus habilidades sociales y cuanto más mejores tus destrezas interpersonales, más rápidamente avanzarás y más suerte tendrás.

Así que, a medida que te comprometes cada día con aplicar estos principios, verás cómo aumenta tu motivación para progresar y descubrir quién eres realmente, y todo lo que eres capaz de conseguir. Y es muy posible que encuentres así esa “suerte” que, hasta hoy, te había estado eludiendo.

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que…

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!

 

viernes
sep252015

Diversión Con Los Filtros Mentales

Existen muchas maneras de ver el mundo. 

Un gran número de personas lo perciben como un sitio peligroso, lleno de engaños y traición. Algunas, lo ven como un sitio de gatitos, flores y felicidad. Y otros lo ven con la maldad necesaria para lograr lo que quieren a fin de sobrevivir.  

Pero todo depende de en qué sociedad vives, qué tipo de gobierno hay instalado y cómo está la economía. 

Han existido un montón de regímenes horribles que han impedido a las personas ver el mundo como algo que no fuera dolor y sufrimiento.  

 Por otro lado, incluso en las peores situaciones, como por ejemplo los campos de concentración Nazis, hubo gente que consiguió ver el lado bueno de la vida. (Te recomiendo el famoso libro de Viktor E. Frankl: “El Hombre En Busca De Sentido”)

Aunque debo decir que no todo el mundo tiene unos niveles súper humanos de optimismo. Pero sí que podemos, en un abrir y cerrar de ojos, empezar a cambiar nuestros filtros de percepción para ver el mundo de formas distintas. 

Al igual que cuando vas de compras y te pruebas distintos pantalones en una tienda de ropa, la siguiente vez que salgas a la calle, decide probarte unos nuevos filtros de percepción, sólo para ver qué se siente.

Si estás en el mundo de las ventas, quizás quieras ver a todo el mundo como un cliente potencial de algún tipo. Imagina que tienes un sombrero negro en una mano, una varita mágica en la otra y que puedes crear cualquier tipo de producto o servicio a voluntad. Y mientras decides divertirte con este pequeño experimento durante los siguientes días, comienza a pensar de inmediato en qué puede querer o necesitar la gente. 

O quizás quieras ver a todo el mundo como si tuviera algún tipo de don o destreza especial. Imagina que tú eres un “rehabilitador” de primera categoría y que estás buscando a nuevos miembros para tu equipo. Trata de averiguar qué habilidad secreta posee cada persona con la que te cruzas por la calle. Y date cuenta de cómo cambia, no sólo tu percepción sino tu respuesta interna y las nuevas opciones que se van desplegando ante ti.

O imagina que eres un Chef de clase mundial y tienes una cocina con poderes mágicos. Trata luego de averiguar cuál es el plato favorito de cada persona que veas andando por la calle.  

O imagina que eres un “consejero” de primera categoría especializado en resolver el duelo, eliminar el dolor y derretir la pesadumbre. Y a medida que te cruzas con la gente por la acera, imagina cuál es su mayor fuente de dolor.

La verdad es que, en gran medida, el mundo es muy servicial. Si buscas problemas, los encontrarás. Si buscas oportunidades, también darás con ellas.  

Si buscas a gente positiva, generosa o a los soñadores de la vida, los encontrarás. Si buscas a gente que te hará daño, desgraciadamente, también los encontrarás.

Así pues, ¿qué pasaría si dedicaras hoy algo de tiempo para definir aún mejor lo que quieres para tu vida, y qué tipo de personas pueden ayudarte a conseguirlo más rápidamente? ¿Qué ocurriría si acto seguido comenzaras a buscarlos de forma infatigable hasta encontrarlos? 

Probablemente descubras nuevas oportunidades y unas posibilidades interesantes mientras comienzas a crear un impulso de energía motivador, aumentando así el poder de impactar sobre tu vida de forma positiva.

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que…

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!


jueves
sep102015

¿Cuál Es Tu Historia?

Según afirman los entendidos en la materia existen siete tipos de historias.

¿Qué quiero decir exactamente?

Que todas las películas, los libros y las obras de teatro que se han escrito jamás, pueden clasificarse dentro de estos siete arquetipos generales. ¿Y por qué? La razón es sencilla: Porque reflejan nuestras vidas.

Tomemos tres estructuras comunes que todos hemos visto o leído miles de veces.

La primera es la historia del bueno contra el malo. El héroe que se embarca en la aventura de derrotar a un "malvado monstruo". Luke Skywalker contra Darth Vader (en La Guerra de las Galaxias).  Dorothy contra La Bruja Malvada (en El Maravilloso Mago de OZ). Harry Potter contra Voldemort, etc. etc. etc. 

Pues bien, si te paras ahora a pensar, ¿quién es en la actualidad el malvado monstruo en tu vida? Quizás sean esos demonios que viven dentro de tu cabeza. Aquellos que te dicen repetidamente que no funcionará, o que será mejor que no te muestres ante los demás como realmente eres, o que no abras tu corazón a esa persona especial porque puedes dañarte, o que es mejor vivir desde la seguridad que arriesgarse a perseguir lo que en realidad quieres.

 Pero, ¿qué ocurre en tu vida cuando finalmente vences a tu malvado monstruo?

Otro arquetipo de historia es la del individuo que va de la pobreza a la riqueza, a la pobreza y de nuevo a la riqueza. ¿Te suena familiar? Alguien se enriquece pero se pierde luego por el camino. Pierden todo su dinero, sólo para encontrarse a ellos mismos y descubrir una parte de su Ser que desconocían. Normalmente, se vuelven a enriquecer pero esta vez se dan cuenta de que la riqueza ya no es tan importante.

¿Te has perdido tú alguna vez a ti mismo? ¿Y qué ocurre cuando te vuelves a reencontrar con esa eterna parte de tu Ser? ¿Piensas que crear abundancia desde este nuevo lugar será más fácil y producirá menos conflictos internos en tu vida? Y no estoy hablando sólo de la abundancia económica, sino también de la abundancia emocional, social, física y hasta espiritual.

Otro tipo de historia es el de la búsqueda. Una persona (hombre o mujer) o un grupo de individuos deben de ir a un lugar a encontrar algo. Este arquetipo a menudo se combina con el primero que te he presentado (degollar al monstruo).

¿Cuál es tu gran búsqueda en este planeta? ¿Cuál es la intención última de tu existencia?

Como bien te puedes imaginar, estas mismas historias se cuentan una y otra vez, de formas distintas, para ayudarnos a recordar nuestro verdadero propósito en la vida. Vencer a esos demonios internos. Encontrarnos a nosotros mismos y reconectar con la pura esencia de nuestro Ser.

No importa con qué historia estés actualmente involucrado. Lo único que importa es qué harás hoy para dar otro paso hacia adelante y manifestar el destino que te mereces. 

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que… 

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!


miércoles
ago262015

Ahora Yo, Luego Yo y Siempre Yo...

Hace algún tiempo leí una interesante anécdota narrada por el famoso Dale Carnegie en uno de sus libros.

Una noche durante la cena de una ceremonia, una señora rica y famosa estaba charlando con el Sr. Carnegie. Él no habló mucho. Simplemente se dedicó a escuchar y a formular preguntas, y luego a seguir haciendo nuevas preguntas sobre las respuestas que le daba la “ricachona”. 

Carnegie hacía todo esto desde un genuino interés por conocer lo que la dama quería decir. 

Un par de días más tarde, cuando le preguntaron qué opinión tenía de él, ella respondió: “Es el conversador más interesante que he conocido en toda mi vida”. 

Y este acontecimiento sucedió, obviamente, después de que el Sr. Carnegie descubriera que la gente sólo se preocupa por sí misma. ¿Te gustaría probar algo interesante? A partir de ahora, cuando converses con los demás, sólo hazles preguntas sobre lo que les importa y verás cómo disfrutan hablando contigo. Sobre todo porque la mayoría de la gente andamos por la vida hablando de nosotros mismos. 

Si quieres, te invito a llevar a cabo un experimento que abrirá tus ojos a nuevas posibilidades. Empieza por poner la oreja y escuchar un par o tres de conversaciones. O si tú mismo estás ya dentro de un grupo de personas, salte mentalmente de la conversación y escucha con atención. Probablemente escuches algo así: 

“Bueno, yo… y yo…. así que yo….”
“¿Sí? Eso es impresionante. Pues a mí…porque a mí… y a mí…” 

Otra de las cosas que puede que descubras es la falta de contenido que hay en muchas de las conversaciones que tenemos a lo largo del día. ¿Por qué? Porque en nuestra mente hay almacenadas muchas ideas que están sólo a medio cocinar. Y luego, colocamos encima de ellas un montón de palabras aleatorias y las escupimos durante nuestras conversaciones rutinarias esperando que funcionen. 

El problema surge cuando todo el mundo hace lo mismo. Al final, nos encontramos con un montón de conversaciones en las que cada uno habla de sí mismo. Son conversaciones que tienen mucho ruido y pocas nueces.

Ahora bien, por supuesto que hablar es algo natural. Comer también lo es, al igual que andar. No tenemos que pensar en ello, simplemente, lo hacemos. Pero puedes mejorar la manera en la que andas, comes y hablas. De hecho, cualquier cosa que hagas en tu vida, la puedes mejorar. 

En realidad, se trata de elevar primero tu nivel de atención, mejorar lo que ya funciona bien, eliminar lo que no, y brindarte luego el tiempo suficiente para que todo ello se asiente y se vuelva inconsciente y natural. Es decir, hasta que se convierta en un nuevo hábito.

Tus palabras son tu herramienta más valiosa. En cualquier momento puedes transformar tu forma de hablar para convertirla en tu habilidad más eficaz.  

La capacidad que tengas para seleccionar un pensamiento de tu cabeza, plasmarlo luego en palabras y sembrar ese pensamiento en las mentes de los demás, te abrirá nuevas puertas que muchos en este mundo ni siquiera llegarán a imaginar.   

El poder de tus palabras te conducirá más allá que cualquier título o experiencia y te llevará también más lejos que ningún contacto importante que poseas.

¡Piénsalo!

Si mejoras tu manejo de las palabras y recuerdas que lo más importante para cualquier individuo en este mundo es él mismo, ¿no crees que podrías materializar triunfos mayores y avanzar más rápido hacia el destino que deseas? 

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que…

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!


jueves
ago132015

El Poder Del Coco

 Durante los últimos meses muchas personas me han preguntado cómo podrían desarrollar, no sólo su salud mental y emocional sino regenerar también su físico. Y, he pensado, que sería interesante compartir hoy contigo algunos datos que espero te ayuden a mejorar tu salud física actual.

Cómo bien sabrás, la madre naturaleza es increíblemente generosa en la forma en la que nos regala vitaminas, nutrientes y minerales mediante sus frutas y verduras para que cuidemos nuestro cuerpo, y podamos disfrutar así de una vida larga y sana.

Pero de todos los alimentos que tenemos disponibles, hay uno en especial que es abundante en propiedades curativas. Se le conoce también como “el árbol de la vida”.  

Antes de la Segunda Guerra Mundial, las personas que vivían en islas, en países como Filipinas, consumían una dieta que contenía principalmente arroz, tubérculos y una abundante cantidad de este super-alimento del que te quiero hablar hoy, y que posee también increíbles poderes curativos. 

¿A qué alimento me estoy refiriendo?

Al Coco. El Coco es abundante en vitaminas, minerales y fibra. Los esenciales bloques de nutrición para una dieta perfecta.

Durante décadas, los isleños lo han considerado “El Cura Todo”, y consumían diariamente tanto su carne, su leche como su aceite. Y a pesar de que esta dieta es alta en grasas saturadas, los problemas occidentales como la diabetes, el cancer y otras enfermedades eran prácticamente desconocidas para ellos. 

De hecho, no sólo los filipinos sino también otros isleños en distintas partes del mundo que consumen abundante coco en sus dietas, han sido recompensados con un cutis joven y una piel suave, hermosa y sin arrugas. Y prácticamente sin casos de cancer de piel y disfrutando de una abundante buena salud. Incluso estando excesivamente expuestos al Sol durante todo el año.  

Se ha demostrado que el aceite de coco te protege de los problemas relacionados con virus, bacterias, infecciones, cancer, tiroides, problemas de cerebrales y de corazón. Además, ¡QUEMA GRASA!

En el año 2009 se publicó en el "Journal Lipids" un interesante estudio que medía los efectos de 2 cucharadas soperas de aceite de coco frente a 2 cucharadas soperas de aceite de soja con un grupo de 40 mujeres. El estudio duró 28 días. 

Los resultados mostraron que las mujeres que habían tomado el aceite de coco redujeron su grasa abdominal, mientras que el grupo que había tomado el aceite de soja la habían incrementado ligeramente. Además, el grupo que tomó el aceite de coco mostró un aumento en HDL (el “buen" colesterol), mientras que el grupo que había tomado el aceite de soja había reducido el HDL y habían aumentado el LDL, el “mal” colesterol. 

El “Journal Of Nutrition” publicó un interesante estudio en donde los investigadores analizaron todos los estudios que tenían que ver con los ácidos grasos de cadena media (AGCM), que son abundantes en la grasa del coco. El estudio demostró que las dietas ricas en grasas como aquellas que se encuentran en el aceite de coco, provocan un aceleramiento del metabolismo, generan un aumento de energía, producen una disminución en el consumo de alimento y una reducción del peso corporal, y causan una disminución en la grasa del cuerpo. 

Los autores de esta investigación recomiendan encarecidamente consumir aceites que contengan AGCM (el que posee el aceite de coco) como herramienta para reducir el exceso de grasa abdominal, gestionar un peso saludable, e incluso como una forma de tratar la obesidad.

Curiosamente, otro estudio evaluó el peso corporal y el almacenamiento de grasa en relación con tres diferentes tipos de dietas. Incluyendo una baja en grasas, una dieta alta en grasas con ácidos grasos de cadena larga (AGCL) y una dieta alta en grasas con AGCM.

Y como el fin era lograr el aumento de peso, la ingesta de calorías fue ajustada para cada una de estas dietas. Al final del periodo de investigación (que duró 44 días), el grupo de la dieta baja en grasa, almacenó un promedio de 0,47 gramos de grasa por día. El grupo AGCL, almacenó 0,48 gramos de grasa por día. Y el grupo AGCM, solamente almacenó a penas 0,19 gramos por día (a pesar de aumentar deliberadamente las calorías).  

Los del grupo de AGCM (grasa de coco) tuvieron una reducción del 60 por ciento en la grasa corporal almacenada en comparación con las otras dietas. 

Interesante ¿no?

Espero que estés viendo ya cómo podría mejorar tu bienestar físico por tan sólo incorporar a tu dieta las numerosas propiedades nutritivas que contiene el coco.

Asi pues, ¿por qué no brindarte cada día este regalo de la naturaleza y comenzar a ver pronto las mejoras que florecerán tanto en tu salud física como en tu vida en general?

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que…

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!

 

viernes
jul312015

Ordenando Tus Sueños...

Una de las habilidades que mejor se le da al cerebro humano es categorizar las cosas.

Por ejemplo, los científicos han descubierto que las culturas primitivas tienen una sabiduría inherente sobre las distintas especies de plantas. Saben, de forma intuitiva, qué plantas serán buenas como medicina, como alimento o como vestimenta, incluso cuando las ven por primera vez.  

Sorprendentemente, estas categorías que han desarrollado por medio de su instinto están muy cerca y encajan con bastante precisión con las categorías científicas. 

De hecho, uno de los Meta Programas que todos los seres humanos tenemos es el filtro que se encarga de categorizar tanto por semejanzas como por diferencias. 

¿Qué son los Metas-Programas? Son esos filtros mentales de percepción semi-permanentes que nos influyen momento a momento y, sobre todo, durante el proceso de tomar decisiones. 

Cuando miras a un grupo de vasijas expuestas en una vitrina, puede que te fijes automáticamente en las similitudes que todas ellas tienen entre sí. O puede que observes cómo son de variadas y te fijes en las diferencias que existen entre una vasija y otra. 

Descubrir cuáles son tus propios filtros de percepción inconsciente puede ayudarte a mejorar, en gran medida, en las áreas más importantes de tu vida. Ya que, categorizar por similitudes ciertas experiencias de tu existencia puede ser a veces de gran utilidad. Sin embargo, en otros casos es mejor hacerlo por diferencias. 

Por ejemplo, si a menudo tienes mala suerte encontrando a la pareja adecuada, puede que estés buscando cosas en común cuando deberías estar explorando para encontrar diferencias. 

La definición de locura en los años cincuenta era: “Hacer lo mismo una y otra vez y esperar un resultado diferente”. 

Una buena forma de salir de cualquier pozo oscuro es a través de crear un gran impacto mediante un cambio significativo. Pero, no me refiero a generar algo extraordinario, como podría ser mudarte a otra ciudad (aunque en ciertos casos, algo así podría ser realmente útil). Sino más bien, reordenar por ejemplo todos los muebles de tu casa o cambiar todo lo que puedas de tu horario, de tu rutina diaria.

Esto puede agitar de forma notable tu forma de ver el mundo y alterar también la relación que tienes cada día con tu entorno. Te puede ofrecer la oportunidad de empezar ver las cosas de forma distinta. La oportunidad de ver, no sólo las cosas que te son útiles sino descubrir también eso que te ha estado haciendo tropezar.

Cuando intentamos materializar algo, a menudo pasamos por alto dos áreas cruciales. Una de ellas es a lo que tendremos que renunciar si conseguimos lo que queremos. Y la otra, aquello que tendremos que asumir y aceptar cuando lo alcancemos. 

Se dice que hay dos tragedias en la vida. Una es no obtener lo que quieres. Y la otra es conseguirlo. 

¿Por qué?

Bueno, si nunca obtienes lo que quieres o si ni siquiera lo intentas, pues “no mola mucho”. ¿Cierto?

Pero si lo consigues, ¿entonces qué? ¿Te hechas en el sofá a ver la tele? ¿Bajas al bar a jugar a las cartas con tus colegas?

Lo cierto es que cuando más felices nos sentimos los seres humanos es cuando estamos persiguiendo nuestros sueños. Cuando emprendes apasionadamente la acción, midiendo tus resultados y acercándote más y más a tu sueño. 

Piensa en esto por un momento. Tienes este GRAN objetivo que te está esperando ahí afuera, lo ves claramente en el centro de tu campo de visión, justo delante tuya. Y has estimado que te puede tomar un par de años o tres alcanzarlo. Así que, emprendes la acción y comienzas a aproximarte cada vez más. Y de repente, te percatas de algo maravilloso.

Tu objetivo inicial ya no es lo suficientemente grande y decides que cuanto más te acercas a él, más enorme lo haces a medida que lo empujas hacia el horizonte. Y cuanto más lejos lo colocas y más gigante, claro y luminoso se vuelve, más motivado te sientes por alcanzarlo.

Ahora bien, si todavía no has elegido un gran sueño con el que te sientas estimulado con tan sólo pensar en él, y si no tienes aún un propósito inspirador que lo acompañe, ¿qué pasaría si lo tuvieras? ¿No crees que deberías?

Imagina ahora lo emocionante que será para ti despertar cada mañana cuando por fin lo tengas y lo hayas definido claramente de forma estimulante. Imagina lo inspirado que te sentirás cada día persiguiéndolo hasta conseguirlo, y la sensación de triunfo que inundará todo tu cuerpo mientras te marcas motivado tu siguiente gran sueño.

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que…

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!


miércoles
jul222015

La Felicidad...

Durante años he escuchado a mucha gente afirmar que busca la felicidad. Y muchas veces, parece como si pensaran que es algún tipo de destino o parada final, y lo único que necesitan es descubrir sólo cómo llegar hasta él.

Por ejemplo, si consiguen esa casa, por fin serán felices. Si consiguen ese trabajo, por fin serán felices. Si conocen a su alma gemela, por fin serán felices. 

Sin embargo, si te paras ahora a recordar un momento de tu vida cuando conseguiste algunas de esas "cosas" que pensabas te harían feliz, puede que descubras algo interesante.

Desde luego que fue un sentimiento placentero. Pero esa emoción, de repente, quizás un día se esfumó. 

La gente salta de una relación a otra como abejas de flor en flor, y sólo porque se vuelven adictos a los maravillosos sentimientos que nacen con cada nueva relación. Y, en cuanto esa experiencia se convierte en algo rutinario, familiar o pierde finalmente su brillo, son muchos los que empiezan a buscar otra pareja. Quizás hayas pasado tú también por algo similar. 

La verdad sobre cualquier sentimiento que depende de una “cosa”, es que la emoción sólo dura mientras la “cosa” siga siendo novedosa. En cuanto comienzas a predecir que “eso" va a estar siempre ahí, o incluso cuando es algo que ya das por hecho, el sentimiento de “felicidad” para muchos rápidamente empieza a perderse.

Desde un punto de vista puramente biológico-evolutivo es fácil ver por qué ocurre esto. En las tribus de nuestros ancestros, quienes se sentían felices de acampar prolongadamente en el mismo lugar, al final, se quedaban sin comida. 

Y aquellos que basaban su eventual “felicidad” en encontrar siempre nuevos y mejores territorios de caza, les solía ir mucho, mucho mejor. De hecho, podríamos decir que fueron estas tribus las que pasaron a sus hijos el gen de: "La felicidad es siempre fugaz“.

Y como seguramente sabrás, los primeros humanos, o por lo menos los más exitosos, eran nómadas. Y no sólo los de Africa sino también los de las demás partes del mundo. 

Así que, ¿quiere decir esto que la felicidad tiene siempre una corta vida?

No. Como humanos que somos, con nuestro cerebro consciente y con nuestras capacidades de planificación, podemos diseñar nuestras circunstancias para que la felicidad sea un estilo de vida, y no dependa sólo de si obtenemos el próximo objeto brillante o no.  

Y para eso, uno debe de asumir su naturaleza como un “creador” de circunstancias, en vez de ser un tomador en este mundo.  De hecho, el mero acto de crear, sostener y seguir desarrollando una vida especial es lo que genera una felicidad duradera.

¿Acaso no somos más felices cuando estamos creando algo grande y que definirá positivamente nuestra existencia? Piénsalo. Incluso después de haber encontrado a tu alma gemela, debes seguir trabajando aún en tu relación. Hacerla crecer conjuntamente con tu pareja a medida que los dos evolucionáis, aprendéis y mejoráis. 

Y lo mismo se aplica a tu mundo laboral, a tu salud mental, a tu salud física y hasta a tu la salud espiritual.

Esta es también la razón por la que los grandes emprendedores y las empresas más exitosas del mundo (Apple, Amazon, Virgin, etc.) están siempre creando, innovando, siempre desarrollando y suministrando al mercado laboral nuevas y mejores soluciones. Es la mejora continúa, la mejora sin fin la verdadera fuente de una felicidad duradera. 

Así pues, ¿qué vas a crear tú el día de hoy? ¿Qué nuevas áreas de tu existencia vas a potenciar, expandir y mejorar? Y, ¿cuál será el regalo que brindarás  hoy al mundo para nutrir no sólo tu calidad de vida sino mejorar también la vida de los demás? 

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que…

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!