Buscar
¡Constantemente investigando, aprendiendo, evolucionando y compartiendo!

 

Disfruto cada día concentrándome en avanzar por encima y más allá de mis limitaciones, ampliando así mi visión del mundo y de la vida.

Disfruto también, compartiendo con los demás, mis conocimientos sobre la Ingeniería Del Cambio Emocional, la Programación Neuro-Lingüística y todo lo concerniente a la Nueva Psicología de Éxito y el Óptimo Rendimiento Humano.

Es un regalo para mí tener la oportunidad de estar, no sólo formando y motivando a los demás a través de los Cursos y Master Class que realizo, sino llevar a cabo también unas especiales sesiones terapéuticas para la mejora personal.

Si estás interesad@ en aprender más sobre como te podrían ayudar algunas de mis consultas privadas, contáctame directamente. Y si quieres conocer más sobre cualquiera de mis próximos eventos inscríbete aquí, o sígueme también en twitter.

 

Indice del Blog
viernes
ene162015

Echando Balones Fuera...

Una de las cosas más fáciles para el ser humano es echar la culpa a los demás. 

Los políticos han sabido esto durante miles de años. Si convences a un grupo de personas a que piensen que su problema no es su culpa, se sentirán muy motivados para darte su voto. 

El problema reside en que, una vez que entras al juego de “echar balones fuera”, has decidido también renunciar a tu poder personal. Y a menudo, esto ocurre sin saber que lo estás haciendo.  

¿Por qué es esto un problema? 

Porque cuando le echas la culpa a los demás, o le echas la culpa a tu herencia genética, a tu educación, al barrio en el que naceiste o a la economía, estás diciendo que dependes completamente de todas estas cosas para lograr el éxito. Lo que significa que ya no depende de ti. Todo depende de alguien más (tanto real o imaginario) para que tú consigas lo que quieres.

Ahora bien, puede que algo así ocurra o puede que no.

La triste verdad es que una gran parte de la humanidad está esperando a que alguien le dé lo que quiere.

Y soy consciente de que, asumir la responsabilidad de tu propia vida, puede parecer injusto y hasta algo aterrador. Pero si queremos traspasar el vasto océano de la mediocridad y llegar hasta la orilla de los triunfos que nos merecemos, eso es precisamente lo que debemos hacer. 

Considera lo siguiente. Todos nacemos con una serie de habilidades. Pero luego, es nuestra responsabilidad seguir aprendiendo aquello que necesitamos aprender para lograr lo que queremos.

Y te digo esto porque aquellas personas que no tienen miedo a emprender acciones desconocidas, y siguen aprendiendo y mejorándose a ellos mismos a pesar de sus resultados, normalmente les va bastante bien en la vida.

Lo cierto es que la vida es un viaje. Y no termina hasta que tomas tu última bocanada de aire. Y durante todo este proceso triunfarás, fracasarás, abandonarás y empezarás de nuevo una y otra vez.

La única gran diferencia entre las personas que triunfan frente a las que fracasan es lo que piensan sobre ellos mismos. La gente de éxito, por lo general, mira al mundo y piensa cosas como: “Me pregunto que ocurriría si pruebo esto. Quién sabe, hasta puede que suceda algo bueno”. 

Mientras que las personas que fracasan, no fracasan en realidad, simplemente nunca empiezan. A menudo piensan cosas como: “Si pero, ¿y que pasa si no funciona? Prefiero esperar a que aparezca una oportunidad más segura”. 

La verdad es que todos vivimos en el mismo mundo, rodeados de las mismas personas y de las mismas oportunidades.

Así pues, ¿estás listo para aprovechar la oportunidad de este nuevo día? ¿Estás preparado para probar algo nuevo y ver lo que pasa?

¿Por qué no adueñarte todavía más de tu vida mientras sigues avanzando ahora con inteligencia y determinación hacia el destino que te mereces?

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que…

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!


jueves
ene082015

En Forma Emocional

¿Qué es estar emocionalmente en forma? ¿Y por qué es importante estarlo?

En lugar de ser yo quien responda hoy a estas preguntas, me gustaría que seas tú quien lo haga.

Piensa por un momento. ¿Qué significaría para ti estar en una forma emocional espléndida? ¿Cómo sería de diferente tu vida si hubieras desarrollado ya una mayor fortaleza emocional? ¿Qué nuevas acciones emprenderías cada día con total facilidad? ¿Y cómo cambiarían las relaciones que tienes con los demás: en el ámbito del trabajo, con la familia, con tus amigos y en el plano sentimental?

Pues bien, me gustaría invitarte a que respondas a las siguientes preguntas, y que plasmes también tus respuestas en una hoja de papel, o en tu diario o cuaderno personal.

  1. ¿Cómo definirías estar en una Forma Emocional Óptima?
  2. ¿Y cómo sabrías si estás tú en esa Óptima Forma Emocional
  3. En una escala de 0-10, define ahora lo que cada puntuación significaría para ti:
    1. Estar a un 0 sobre 10 en la escala de "Forma Emocional Óptima" significa…
    2. Estar a un 5 sobre 10 en la escala de "Forma Emocional Óptima" significa…
    3. Estar a un 10 sobre 10 en la escala de "Forma Emocional Óptima" significa…
  4. Basándote en las evaluaciones que acabas de escribir, ¿dónde te encuentras actualmente en esta escala de 0-10?
  5. ¿Y en dónde te gustaría estar? 
  6. ¿Qué recursos necesitas para ir desde donde estás ahora, hasta donde quieres llegar?
  7. ¿Cuáles serían los rituales diarios, los nuevos hábitos y las prácticas que podrías aplicar hoy mismo, y que te ayudarán además a reducir la distancia entre donde estás ahora y donde quieres estar?
  8. ¿Qué acción podrías emprender en este instante para empezar a convertirte en esa persona que posee una óptima forma emocional?
  9. Y por último, ¿de cuántas maneras distintas podrías compartir este gran regalo con los demás para ayudarles a que ellos desarrollen también su propio Don Emocional? 

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que...

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!

 

viernes
dic262014

3 Factores Clave Que Determinan Tu Progreso

El proceso de cambio es para mucha gente un camino duro y desafiante. Bien quieras cambiar las emociones que tienes hacia una persona o una situación en particular, bien quieras eliminar un hábito indebido o empezar a actuar de una forma nueva y más gratificante, producir un cambio perdurable parece ser a menudo un viaje interminable y agotador. 

Ahora bien, todos tenemos nuestras fortalezas y debilidades con las que emprendemos nuestra odisea de transformación. Pero lo que hace que este viaje sea algo único y diferente para cada individuo, son tres elementos que se solapan entre sí. Y estos tres factores, o bien te impulsan hacia adelante acelerando tu progreso, o te retienen y juegan en tu contra.

Factor 1: Tu Historia Personal

Con esto me refiero a la narrativa que sostienes acerca de ti mismo, acerca de tus destrezas y el entorno que te rodea. Cualquier pensamiento que sostengas como cierto y que hayas dejado de cuestionar, tiene un efecto muy poderoso sobre tu conducta. 

Necesitamos recordar que nuestros pensamientos no son la verdad acerca de la situación. Sin embargo, son tratados por nuestro sistema nervioso como si lo fueran. Así que, lo que crees sobre ti mismo, sobre tu entorno, sobre la gente que te rodea y el mundo en general, realmente importa, ¡y mucho! Porque cualquier visión que sostienes como cierta, contribuye a crear tus emociones, tus sentimientos y determina además, en todo momento, como tienes que actuar. Y como bien ya sabes tus acciones sentencian, en última instancia, el nivel de éxito que llegas a alcanzar.  

Mucha gente con la que hablo durante el día y que genuinamente quiere cambiar algún aspecto de su realidad, tiene dificultades emprendiendo aquellas acciones que mejorarían su condición vital. Por ejemplo, hablar con un familiar para resolver un conflicto, aproximarse a su jefe para pedir un aumento de sueldo, o formular al cliente la “pregunta de cierre” después de una presentación de ventas. Pero este no es en ningún caso el problema.

El verdadero problema es aceptar todas estas limitaciones como si “fueran” verdad. Y estoy aquí para decirte que puedes cambiar, en cualquier instante que quieras, la historia personal que hasta hoy has sostenido sobre ti, sobre tus capacidades y sobre tu mundo en general. ¿Y sabes qué? Cuando lo hagas, puedes transformar también y de forma espectacular tus resultados.   

Factor 2: Tus Conocimientos, Destrezas y Experiencias de Referencia. 

Si te falta experiencia a la hora de producir cambios efectivos, si careces de una estructura comprobada que genere transformaciones exitosas, entonces tu proceso de cambio te resultará bastante duro. Es algo común sentirse desbordado durante el camino hacia la creación de una nueva realidad. Pero el problema no es sentirse agobiado o no saber por dónde empezar, el reto reside cuando utilizas esa situación como motivo para sentir pánico o como detonante para emprender un conjunto de acciones aleatorias. O incluso aún peor, cuando la utilizas para quedarte inmóvil como una piedra, sin hacer nada en absoluto.

Si en algún momento te sientes como si estuvieras solo en medio del desierto, toma una profunda respiración y dite a ti mismo: “Voy a encontrar un camino. O yo mismo lo construiré”. Dilo con intensidad emocional, una y otra vez hasta que te lo acabes creyendo. Hasta que sientas la verdad de esta declaración vibrando en cada fibra de tu ser y en lo más profundo de tus entrañas. Esta pequeńa acción puede resultarte de gran ayuda cuando veas negro tu futuro. 

Aunque es verdad que hay que realizar un gran número de actividades para lograr cambios que merezcan la pena, la mayoría de la gente por lo general, son capaces de hacer bien una sola cosa a la vez. Por esta razón, prioriza las necesidades más importantes que tengas que llevar a cabo. Y asegúrate luego de que cada una de ellas se convierte en una acción vital, en vez de ser algo trivial. De este modo, podrás dedicarles luego el tiempo y los recursos necesarios que te ayudarán a desarrollar un mayor control. Y con esta renovada sensación de control y poder interior comenzarás a avanzar con júbilo a medida que se despliegan ante ti los éxitos que quieres.  

Factor 3: Tus Tendencias y Hábitos

Este es el factor que separa a las personas que triunfan de las que no. Si tienes tendencias o hábitos que te impiden o te dificultan seguir concentrado y ejecutar las acciones necesarias para cambiar, entonces lo vas a pasar mal. Pero si trabajas y potencias tus tendencias naturales, optimizando aquellas que se te dan bien, y te esfuerzas progresivamente en eliminar aquellas que te dañan, entonces el proceso de cambio fluirá y acabarás alcanzando cada uno de los tesoros que te mereces. 

De hecho, cambiar no es difícil. Pero sí que requiere energía y aplicación constantes. El éxito en cualquier proceso de cambio proviene siempre de unos esfuerzos prolongados y una constante concentración, enfocados ambos en una misma dirección. 

No existen los cambios milagrosos, esos cambios que ocurren sin esfuerzo, como por arte de magia de la noche a la mañana. En todos los procesos de cambio en los que he estado involucrado en los últimos veinte años, tanto en mi propia vida como ayudando también a mejorar la vida de los demás, han requerido siempre una considerable cantidad de energía, esfuerzo y concentración por parte de la persona interesada. 

Al principio, en la fases embrionarias del proceso de cambio puede parecer que los triunfos que persigues te están esquivando. Pero al igual que sucede cuando te subes a una bicicleta y comienzas a pedalear, las primeras pedaladas son las que más cuestan. Pero a medida que pedaleas, empiezas a desplazarte y todo comienza a fluir de otra manera. Y ése, es un momento verdaderamente mágico, ¿verdad? 

Ahora bien, a lo largo de los años me he dado cuenta de que la gente que intenta realizar nuevos cambios sin saber muy bien lo que están haciendo, son personas que tienen carencias en cada una de estas tres áreas. O bien carecen de experiencia, o bien poseen historias limítrofes sobre sí mismos, o tienen también hábitos que les retienen y les impiden progresar. 

Pero estas circunstancias no tienen por qué ser una limitación de por vida. Es, simplemente, una descripción sobre dónde se encuentran en ese momento y cómo están las cosas al inicio de su odisea personal. Cada uno de estos tres factores se puede fomentar y mejorar, y ningún ser humano los tiene desarrollados a la perfección. 

Sin embargo, si te das cuenta de que posees carencias en alguna de estas tres áreas pero luego no haces nada por cambiarlas, más te vale acostumbrarte a vivir dentro del problema del que dices querer salir. Alguna persona podría ahora preguntarse, ¿y por qué entonces si alguien tiene carencias que le dañan y le impiden progresar, no haría nada por cambiar su situación? Es una buena pregunta. Y la respuesta es sencilla. Porque este es, sin duda, el camino más fácil y cómodo de tomar. 

Pero por otro lado, si has decidido tú que realmente quieres avanzar por la autopista del cambio, el crecimiento y la mejora personal, entonces debes concentrarte y trabajar cada día para superar tus limitaciones. 

¡Piénsalo! ¿Qué pasaría si tomaras hoy mismo la decisión de dedicar diariamente unos pocos minutos a desarrollar, expandir y mejorar cada una de estas tres áreas clave de tu realidad? ¿Te puedes imaginar cuánto más efectivo serías a la hora de progresar?   

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que…

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!


lunes
dic152014

Es Una Cuestión Celular

¿Te has encontrado alguna vez luchando contra ti mismo para crear nuevos cambios en tu vida? Quizás fue en tu cumpleaños, el día de año nuevo o durante otro día especial de tu vida cuando te dijiste: “A partir de ahora esto va a cambiar, esto va a ser diferente”. Pero luego, por desgracia, se acabó repitiendo la misma triste historia del pasado.

Si has tenido dificultades para cambiar ciertos aspectos de tu realidad y mantener luego el cambio, el artículo de hoy te puede interesar. 

Verás, en cualquier momento en el que quieras romper un viejo hábito, aprender una nueva habilidad o mejorar alguna faceta de ti mismo, existe siempre un proceso bioqímico muy particular que acontece dentro de ti y que, finalmente, acaba manifestándose en forma de “emoción”. Pero lo que nos hace tropezar realmente, lo que hace que fracasemos a la hora de cambiar y mantener el cambio es no entender bien como funciona este proceso de transformación personal.

De hecho, el año pasado, El Premio Nobel de Química 2013 fue dado a tres investigadores (Martin Karplus, Michael Levitt y Ariel Warshel) por sus descubrimientos en esta misma área: "El desarrollo de modelos multiescala para los sistemas químicos complejos". Y lo que es importante saber sobre este proceso de cambio a nivel celular es que las células están constantemente recibiendo información, y están constantemente creando replicas exactas de sí mismas

Y digo que es importante porque es justo lo que sucede en cualquier momento que intentamos crear nuevos cambios y nuevos patrones de conducta. Verás, cuando queremos romper un viejo hábito o aprender una nueva habilidad, enviamos un “coctel bioquímico” a todo nuestro cuerpo. Y esto nos genera una emoción positiva que viene en forma de hormonas. Serotonina y dopamina son las principales. 

Pero, si por el contrario nuestras células están acostumbradas a ser bombardeadas de forma constante con cortisol, ya que son receptoras de información, estarán familiarizadas a obtener cortisol. ¿Me sigues? Al igual que el delfín en un parque de atracciones que se acostumbra a recibir un pez del adiestrador al finalizar su pirueta. 

Cuando las células no reciben su comida, miran hacia arriba y le dicen al cerebro: “Oye, que necesitamos cortisol. Dame más cortisol, dame más estrés”. Si te has preguntado por qué a menudo parece que vives estresado, no es porque seas una mala persona y tengas que vivir siempre así, es simplemente a lo que se han acostumbrado tus células.  

Pero cuando inicias un nuevo proceso de cambio, como ya hemos dicho antes, tu cuerpo comienza a liberar ese maravilloso coctel de dopamina y serotonina que será luego absorbido por tus células. Y cuando realmente te mantienes fiel al nuevo cambio, lo que ocurre es que las células querrán más dopamina y más serotonina durante su reproducción, durante su proceso de replica. 

Y esto es debido a que tus células se reproducen siempre basándose en la última información de aquello que les ha ocurrido. Es decir, al estar constantemente dándoles de comer endorfinas, querrán seguir engullendo más dopamina y más serotonina durante su proceso de reproducción.

En resumen, cuando produces un nuevo cambio en tu vida, como por ejemplo empezar a hacer ejercicio, las células son bombardeadas con nuevas hormonas. Y lo que ocurre es que empiezan a vibrar de forma distinta y se empiezan a reproducir. Vibran de otro modo porque no están acostumbradas a recibir esta nueva información, este nuevo coctel. Necesitan vibrar para cambiar sus receptores y poder absorber así el nuevo y delicioso "combinado" de serotonina y dopamina. Y es precisamente esta nueva vibración celular lo que nos hace a menudo tropezar y darnos de morros contra el suelo durante el proceso de cambio. 

Algunas personas llaman a esto auto-sabotaje. Y para muchos, es en este momento cuando se dicen a sí mismos cosas como: "Esto no me sienta bien, esto no es para mí”. Y comienzan a crear su propia historia, su propia película mental que luego la asocian al cambio celular que les está ocurriendo. 

Necesitamos recordar que las células querrán recibir inmediata y automáticamente su delicioso “coctel bioquímico” durante este proceso de cambio. ¿Y por qué? Porque todavía existen factores presentes en tu sistema que demandan su vieja dosis de cortisol. Y es por eso que aún existirá algo de estrés en tu cuerpo durante el cambio. 

Espero que esta explicación te ayude a comprender mejor por qué has podido abandonar tus cometidos en el pasado. ¡Fue sólo debido a tu vibración celular!

Así pues, a pesar de los incómodos cambios en vibración que puedas experimentar en tus células durante tus futuros procesos de transformación, recuerda que podrás superarlo y conseguir cualquier cambio que te propongas si eres lo suficientemente persistente, y si te mantienes en todo momento fiel a tu objetivo mientras te acomodas a tu nueva vibración celular. 

Imagina todas las ventajas que te aportará esta nueva visión cuando quieras cambiar, mejorar y expandir cualquier área de tu realidad.

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que…

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!


martes
dic092014

5 Estrategias Para Tratar Con El Cambio

Todos necesitamos aprender a gestionar el cambio adecuadamente. Y todos deberíamos usar cualquier proceso de cambio que surja en nuestra realidad para superarnos, para expandir nuestros conocimientos y seguir progresando hacia la calidad de vida que nos merecemos. Pero, desgraciadamente, no todos lo utilizamos así. 

Cuando las circunstancias de nuestra realidad cambian a gran velocidad y de forma inesperada, debemos recordar que estamos ante una enorme oportunidad, una ocasión única para utilizar ventajosamente cada una de estas situaciones y traspasar así nuestras limitaciones actuales. Tenemos la oportunidad de trascender viejos patrones de pensamiento, la oportunidad para crecer como personas y mejorar nuestra condición vital. Pero tendremos éxito sólo si somos rápidos, flexibles e inteligentes.

De hecho, creo que existen cinco posibles estrategias que uno puede adoptar con respecto al cambio

  1. La estrategia de quien evita. Con esta forma de responder ante el cambio lo que uno hace es, básicamente, meter la cabeza en la arena. Estos individuos dicen: “No quiero saber nada de lo que está pasando, no quiero interactuar con lo que está ocurriendo a mi alrededor”. Se encuentran caminando por la playa de la vida, y lo que deciden hacer para gestionar los cambios inesperados que florecen en su realidad es meter la cabeza en la arena. 
  2. La estrategia del apático. Con esta mentalidad, uno por lo menos está un paso por delante de quien evita.  Ya que se encuentra viendo los cambios que ocurren ante sí, está observando los acontecimientos a medida que suceden pero no le importan. Estas personas se encuentran en la playa de la vida, y deciden sentarse en un banco para observar a los nadadores y a los surfistas. Ahora bien, ¿te has sentado tú alguna vez en un banco durante un largo periodo de tiempo? ¿Qué le pasa a tu trasero? Que empieza a doler, ¿no es cierto? Hasta puede que veas algo de basura esparcida alrededor del banco en el que estás sentado y te dices a ti mismo: “Alguien debería recoger todo esto. Algún empleado del gobierno debería hacerlo”. Te vuelves sibarita mientras estás ahí sentado en tu banco sin hacer nada, con el culo dolorido y observando lo que ocurre a tu alrededor.
  3. La estrategia del reactivo. El cambio sucede en el mundo exterior, delante de tus narices y tienes una reacción interna después de que ya ha ocurrido. Algunas veces incluso haces esto de forma dolorosa. Quiero decir, el cambio ocurrió hace ya algún tiempo y luego reaccionas. Pero aunque sea, con esta estrategia te encuentras por lo menos ahí afuera en el agua, estás haciendo algo al respecto, te encuentras de pie, encima de tu tabla de surf. Pero si sólo estás mirando hacia la playa, no verás las olas que te vienen por detrás. Y tarde o temprano, vendrá una ola grande que te barrerá. Te pondrá con los pies por encima de la cabeza y te hará rodar como una pelota. Y en ese momento, tendrás que REACCIONAR a la ola.  
  4. La estrategia del anticipador. Con esta mentalidad lo que haces es anticipar el cambio. Tienes una clara idea de lo que va a suceder y decides tomar una postura pro-activa hacia el cambio, una postura pro-activa hacia esos futuros cambios que sabes que ocurrirán. Con la estrategia del anticipador te encuentras en el mar, encima de tu tabla de surf y, ¿hacia dónde crees que estarás mirando ahora? ¡Exactamente! Hacia alta mar. De hecho, esta es una de las reglas básicas del surf. Tarde o temprano aparece una enorme ola. Tiene además el tamaño y la forma adecuada. Y en este caso, ¿qué crees que harás unos segundos antes de que llegue a donde estás? Empezar a nadar como loco, ¿no es cierto? Ahora, esa misma ola que te hubiera dado la vuelta y te hubiera dejado con los pies por encima de la cabeza, ¿qué puedes hacer ahora con ella? Montarte sobre ella y cabalgarla, ¿no? Verás, con el poder de la anticipación podrás montarte y cabalgar sobre cualquier ola de cambio. 
  5. La estrategia del creador. Aquí es donde tú eres el creador del cambio. Tú eres quien genera tus propias olas. Y ahora, puedes crear, montar y cabalgar no sólo sobre tus propias olas sino que otras personas tendrán también que responder ante ellas. 

De hecho, para estar bien preparado en tu vida y responder adecuadamente al cambio, quieres adquirir y desarrollar habilidades en las tres últimas estrategias. Las personas que son realmente buenas utilizando los cambios que surgen en sus vidas son aquellos individuos que reaccionan al cambio. ¿Por qué? Porque jamás podrás anticiparlo todo en esta vida. Estas personas también son muy buenas anticipando el cambio en las áreas clave de su existencia. Y son muy buenas, además, creando cambios. Son individuos que pueden cabalgar sobre las olas de cambio que ellos mismos han creado. 

Si tu también quieres mejorar tu calidad de vida y aumentar tu capacidad para responder adecuadamente a los cambios que surgirán en tu camino, necesitas entonces adquirir y desarrollar nuevas habilidades dentro de cada una de estas tres áreas.

Y con tan sólo unos pequeños adelantos, hechos diariamente en cada una de estas tres áreas, empezarás a crear nuevas mejoras a un nivel que la mayoría de la gente jamás se atrevería a imaginar. Además, todos estos progresos te brindarán la oportunidad de seguir avanzando lleno de fuerza y júbilo, desplazándote en tu vida con una actitud de plena confianza para atravesar cualquier proceso de cambio con éxito, inteligencia y satisfacción.

¿Acaso no es esto lo que quieres?

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que…

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!


lunes
nov242014

Evitando Lo Inevitable

Hace ya algún tiempo escuché la historia de un individuo astuto que vivió en la Edad Media y que sin motivo alguno fue acusado de haber asesinado a una dama. Pero el verdadero asesino era una persona influyente del reino y, por eso, se necesitaba encontrar a alguien que pagara “el pato”. Este pobre hombre fue llevado a juicio sin casi ninguna posibilidad de liberarse de la sentencia: ¡La horca!

El juez, que también estaba metido en la trama, se cuidó mucho de dar toda la apariencia de ejecutar un veredicto creible. Y mirando al acusado le dijo: “Sabiendo la fama que posees de ser un hombre honesto y devoto del Señor, dejaremos en manos de El tu destino. Escribiremos en dos papeles separados las palabras "culpable" e "inocente". Tu escogerás uno de ellos, y será así la mano de Dios la que decida tu destino”. Evidentemente, el funcionario preparó dos papeles con la misma palabra: CULPABLE. Aunque el pobre hombre sin percatarse aún de los detalles, era consciente de que el método planteado era una trampa.

No tenía escapatoria: Culpable o culpable. El juez ordenó al hombre a escoger uno de los dos papeles doblados. Este tomó una respiración profunda, cerro los ojos mientras se quedó en silencio durante unos segundos y cuando la sala empezaba ya a inquietarse, abrió los ojos y, con una curiosa sonrisa, agarró uno de los papeles. “Elijo este”, mencionó. Y acto seguido se lo metió rápidamente en la boca y se lo tragó.

Asombrados y muy enfadados los presentes, le recriminaron furiosamente. “¿Pero qué has hecho? ¿Cómo vamos a saber ahora cuál es el veredicto?” “Muy sencillo”. Respondió el acusado. “Es simplemente cuestión de leer el papel que queda, y así sabremos lo que decía el papel que me he tragado”. Finalmente, con mala cara, gruñiendo y refunfuñando tuvieron que liberar al acusado y nunca más volvieron a importunarle. 

Ahora bien, ¿te encuentras en la actualidad metido tú por casualidad en alguna situación injusta? Puede que sea en el ámbito  de trabajo, en tus relaciones familiares o quizás te sientas aún condenado por los malos hábitos de tu pasado. Debemos recordar que por muy mal que se vean las cosas, SIEMPRE hay por lo menos una salida. Siempre hay un camino, y siempre hay vientos favorables para el que sabe a donde va. Por eso te pregunto: Si realmente quisieras, ¿de cuántas nuevas maneras podrías empezar a salir  de esa condena injusta que parece no tener vuelta atrás? 

¿Y si al reflexionar seriamente sobre las nuevas soluciones descubrieras que, de hecho, puedes darle la vuelta a tu situación actual y convertirte en otro ejemplo más del ilimitado poder que tiene la capacidad humana?

¡Piénsalo! ¿Cuántos hombres y mujeres ya han conseguido exitosamente superar la adversidad aun cuando todo parecía estar en su contra? ¿Y por qué no iba a ser la tuya la siguiente historia de éxito? Considera ahora por un momento, ¿y si realmente tuvieras en tu interior todos los recursos que necesitas para ir más allá de tus aparentes limitaciones?

La decisión que tomes hoy podría ser la llave que te abra las puertas hacia una nueva realidad, haciendo que todas las piezas del puzzle que habías estado esperando, encajen por fin en su lugar. Sigue progresando hacia adelante y no abandones jamás, ya que te mereces brindarte siempre otra nueva oportunidad. 

En ti mismo está el poder para transformar tu vida, el poder para encender el fuego de tu motivación y el poder para avanzar hacia la consecución de tus mayores sueños. ¿No crees que ha llegado el momento de liberarlo?

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que… 

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!


martes
nov182014

3 Simples Pasos Para Persuadir

Durante los más de 20 años que llevo estudiando la persuasión humana, me he dado cuenta de que el proceso de influencia y persuasión sigue siempre el mismo esquema básico. Bien le preguntes a alguien en la calle por una dirección, o bien estés vendiendo un avión supersónico a un alto ejecutivo multimillonario, este esquema básico no cambia.

De acuerdo con las últimas investigaciones lingüísticas realizadas, toda conversación es persuasión. El principal propósito de la comunicación es persuadir. 

Cuando le paras a una persona por la calle, estás intentando persuadirle para que te dé la dirección correcta y puedas llegar así a tu destino. Cuando le pides a tu pareja que te pase la sal durante una comida, estás intentando influenciarle para que te ayude a conseguir lo que quieres.

Ahora bien, sé que hay mucha gente a quien se le retuercen las tripas al escuchar algo así. Muchas personas asumen que la persuasión es el proceso que emplean esos horripilantes vendedores insistentes que no aceptarán un “no" como respuesta. 

Pero la realidad es que, a menos que te encuentres ahí de pie, tu solo en medio de la calle hablándote a ti mismo, posees siempre algún tipo de intención. Puede que seas plenamente consciente de ella o no, pero esperas satisfacerla por medio de las palabras que salen por tu boca. 

A lo mejor tu intención es la de no aburrirte, o quizás tu intención sea pedirle el número de teléfono a una persona atractiva que has conocido en una fiesta, o puede que tu intención sea encontrar dónde ha dejado un compañero tuyo el rotulador azul, pero TIENES una intención.

Y la estructura básica de un proceso de persuasión exitoso es siempre la misma:

  1. Compenetración 
  2. Criterio 
  3. Transacción 

Algunas veces empleamos estos tres elementos conscientemente, pero muchas veces suceden a nivel inconsciente. En ocasiones, se presupone que ya existen, como por ejemplo cuando hablas con tus amigos o sonríes a un desconocido. Sin embargo, otras veces tienes que crearlos o evocarlos durante tu interacción con los demás.

Si te olvidas de alguno de ellos, probablemente te salga el tiro por la culata. Pero cuando cortésmente paras a una persona que va andando por la calle y comienzas tu conversación diciendo: “Disculpe…”, estás creando compenetración.

Cuando sonríes y dices: “Gracias”, estás asumiendo, en este caso, el criterio universal de la calidez y la amabilidad en la interacción humana.

La transacción es intercambiar lo que tú quieres por lo que ellos quieren. Cuando estabas en la calle, querías que te indicaran cómo llegar a tu destino. Y después de conseguir la dirección, le “pagaste” con una bonita, amigable y genuina sonrisa.

Si mantienes estos tres elementos presentes, nunca más te perderás en el proceso de persuasión. 

Así pues, asegúrate primero de entrar en su mundo y generar compenetración, averiguar después qué es lo que quieren, y encontrar luego la manera de estructurar el intercambio para que produzca siempre una situación GANAR/GANAR.

De esta manera todo el mundo se sentirá mejor y más contento, tus habilidades de persuasión se dispararán y serás a menudo aclamado como un héroe.

¿Puedes imaginarte ahora lo bien que te sentirás cuando mejores la calidad de tus relaciones y aumentes tus niveles de éxito y felicidad?

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que…

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!


domingo
nov092014

Seguridad Total: Parte 2

El propósito de esta herramienta, creada por el Dr. Bandler, es crear la ambición que te guíe hacia cualquier objetivo que quieres conseguir mientras te sientes impulsado durante cada paso del camino. 

Vamos a comenzar por identificar el contexto en el que quieres realizar el cambio. Piensa por un momento: ¿Dónde o cuándo te gustaría comportarte o responder de manera diferente a como lo has estado haciendo hasta ahora? 

Una vez que hayas encontrado el lugar o el momento concreto, identifica ahora la imagen desencadenante que dispara el comportamiento limítrofe. Es decir, lo que actualmente ves y/o escuchas en esa situación justo antes de que se manifieste la conducta que quieres eliminar. Como a menudo esto sucede de forma inconsciente y a gran velocidad, puede que tengas que indagar un poco para descubrirla. 

Seguidamente, crea la imagen del resultado deseado. O sea, construye una segunda imagen de cómo te verías si hubieses logrado ya el cambio que ahora quieres. Sigue ajustando y modificando esta segunda imagen hasta que produzcas una que realmente te parezca atractiva, seductora y que te atraiga con muchísima fuerza. Es importante que esta segunda imagen sea "disociada". Es decir, que experimentes la situación desde fuera de tu propio cuerpo, como si fueras un espectador de ti mismo, como si te estuvieras viendo a ti mismo en una pantalla de cine. ¿Me sigues hasta aquí?

Pues bien, ha llegado el momento de "intercambiar" las dos imágenes. 

Comienza viendo la primera imagen, la imagen desencadenante, grande y brillante. Enseguida forma una imagen pequeña y oscura del resultado que quieres lograr, y colócala en la esquina inferior derecha. La pequeña imagen oscura crecerá, se hará grande y brillante y cubrirá a la primera, la que se oscurecerá y achicará tan rápido como puedas decir "¡YA!". 

Acto seguido, borra todo lo que hay en la pantalla de tu mente o simplemente abre tus ojos. Repite este proceso cinco veces. Asegúrate de que entre cada repetición, o borras la pantalla al finalizar cada intercambio de imágenes, o simplemente abres bien los ojos.

El último paso es hacer una comprobación. ¿Qué sucede cuando formas la primera imagen? 

Si el intercambio de imágenes ha sido efectivo, te resultará difícil acceder a esa primera situación. Ya que tenderá a desvanecerse y a ser rápidamente reemplazada por la segunda imagen, aquélla que indica cómo te gustaría ser.

Si la conducta antigua aún está ahí al efectuar la comprobación, retrocede y repite nuevamente todo el proceso. Pero esta vez, o bien intenta visualizar con más precisión lo que sucede justo antes del comportamiento limitrofe, o bien procura crear una imagen que realmente te atraiga, te inspire y te seduzca de verdad. Cuantos más detalles incorpores en esta segunda imagen, más poderosa será y mucho mejor funcionará; piensa en cosas que verás, lo que escucharás y cómo te sentirás. ¿De acuerdo?

¡Pues eso es todo por hoy!

Hazte ahora un gran favor a ti mismo y regálate la oportunidad de dominar esta estrategia. Te prometo que te brindará medios ilimitados para aumentar tu seguridad, mejorar tu rendimiento y potenciar la calidad de tu vida para crecer y prosperar.

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que...

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!


domingo
nov022014

Seguridad Total: Parte 1

¿Te has preguntado alguna vez por qué ciertas personas se sienten siempre seguras de sí mismas mientras que otras son inseguras por naturaleza?

Pues bien, esta es una pregunta que yo me he formulado repetidamente durante muchos años, ya que quería hallar obsesivamente la respuesta. Pero antes de que la comparta contigo, deberíamos comprender primero los procesos mentales tan rápidos que emplea el cerebro cuando entra en situaciones desconocidas. 

De entrada, a nuestro cerebro no le gusta trabajar duramente. De hecho, tenemos una combinación de patrones mentales ya programados, y unas experiencias de referencia aprendidas que nos ayudan a preservar nuestra energía mental. 

Así que, cuando te adentras en cualquier situación, tu cerebro hace un par de operaciones muy rápidas. La primera es buscar cualquier detonante innato que exista en ese ambiente, como por ejemplo una figura de autoridad o cualquier señal de “Prueba Social".  

¿Qué es exactamente la Prueba Social? Es una ley psicológica por la cual solemos considerar un comportamiento como apropiado, cuando vemos que otras personas ya lo han adoptado.

La segunda operación que realiza tu cerebro es comparar la situación que estás a punto de experimentar con cualquier otra cosa que hayas hecho en el pasado y que sea similar.

Todo esto sucede en menos de un segundo, y el resultado final es la “emoción”, el sentimiento que sientes con respecto a esa situación en particular. Miedo, alegría, aburrimiento, entusiasmo, etc.

Si no existen señales claras de autoridad, una estructura de prueba social, y solamente estás siendo testigo de lo que parece un grupo de personas dedicándose a sus asuntos, entonces accederás en ese momento a tu propia historia personal. 

Ahora bien, si esperas algo de esa situación, como conocer a gente nueva e interesante pero tú nunca has sido bueno desenvolviéndote en ese tipo de situaciones, puede que la “emoción" que te proporcione tu cerebro sea entonces de miedo, ansiedad o cualquier otro sentimiento incapacitante y limitador. 

Pero, incluso si nunca antes te has adentrado en una situación así para hablar con desconocidos con seguridad y confianza, todavía puedes aprender a generar automáticamente estos sentimientos, en lugar de volver a sentir miedo y ansiedad. Y lo puedes lograr, además, en cualquier situación o circunstancia de tu vida, no sólo cuando converses con extraños.

Y digo esto porque una de las operaciones que realiza tu cerebro exquisitamente bien es el proceso de generalizar. 

Es decir, si aprendes a abrocharte los botones de una camisa, puedes luego abrocharte todas las demás camisas. Si aprendes a montar en una bicicleta, puedes luego andar en casi todas las demás bicicletas. ¿No es cierto? 

Pues bien, este mismo proceso mental funciona igual con la sensación de seguridad. De hecho, es fácil exportar y generalizar sentimientos de una situación a otra. Por ejemplo, esa seguridad que sientes cuando hablas con cualquiera de tus amigos puede ser también trasladada a otras situaciones, como conversar con completos desconocidos o a cualquier otra situación de tu vida que consideres útil sentir confianza y seguridad.  

Claro que re-entrenar a tu mente no será algo instantáneo. Requiere algo de práctica y esfuerzo mental, pero no mucho. En la segunda parte de este artículo compartiré contigo una herramienta que te mostrará cómo lograrlo. Y con tan sólo dedicar unos minutos al día a realizar un entrenamiento mental concentrado, puedes obtener tremendos beneficios. 

¡Piénsalo!

¿Y si la seguridad fuera todo el combustible que necesitas para poner en marcha un nuevo impulso que te ayude a ir más allá de tus barreras actuales y descubrir así las infinitas posibilidades que te ofrece el milagro de la vida?

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que...

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!

 

lunes
oct272014

Mejorando Tu Semana: Parte 3

Las tres últimas preguntas que te invito a que te formules para mejorar tu rendimiento semanal son:

7. ¿Cuáles son mis metas para cada uno de los roles que estaré interpretando durante la próxima semana? Escribe en tu diario o cuaderno personal 2-3 metas que deseas manifestar por medio de cada uno de tus roles en los siguientes siete días. Y luego, priorízalos por orden de importancia. Tus metas deberían ser un reflejo y una extensión de tus valores personales.

8. ¿Cuáles son los objetivos a nivel personal y profesional más decisivos que quiero lograr esta semana? Es hora de focalizar tu atención en todos los resultados que harán de esta semana entrante, no sólo una semana productiva y exitosa sino también un periodo de gran gozo, progreso y plenitud personal. 

9. ¿Cómo puedo asegurarme de que conseguiré todos mis objetivos importantes? Aquí es donde pones toda la carne en el asador. No es suficiente tener por escrito tus objetivos más determinantes. Quieres empezar a crear un plan de acción inteligente en el que sea inevitable la consecución de tus aspiraciones actuales. Y, para ello, necesitas considerar:

  • ¿Cuál es la secuencia óptima para llegar exitosamente a donde quiero? A veces, no tienes por qué hacer todo lo que has planeado para alcanzar tu meta. Ya que, a menudo, encontrarás atajos o eliminarás ciertos pasos de tu estrategia inicial. 
  • ¿Qué recursos necesito tanto internos (estados emocionales, mentalidad, hábitos) como externos (gente, dinero, tiempo, permisos legales, etc.)?
  • ¿Qué tipo de compromiso necesito establecer ahora con mis nuevos objetivos para sentirme cada día impulsado a actuar?

Quizás quieras involucrar también a un amigo o a un ser querido en tus nuevos planes. Así tendrás un grupo de apoyo que te anime durante esos momentos duros del camino, asegurándote así y todavía más los triunfos que sin duda te mereces.  

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que…

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!


lunes
oct202014

Mejorando Tu Semana: Parte 2

Continúa formulándote las siguientes preguntas:

4. ¿Cómo me limito a mí mismo y cómo puedo impedirlo? Nuestras creencias personales, esos pensamientos que sostenemos como ciertos, funcionan a modo de permisos o limitaciones sobre lo que estamos dispuestos a probar y lo que no.

Algunas de estas ideas que sostienes como verdaderas, no lo son en absoluto. De hecho, como dice el Dr. Richard Bandler, “cuando hablamos de creencias, no nos interesa si son verdad o no. Si no más bien, si son útiles para conseguir nuestros objetivos". 

Debemos recordar que un plan es tan bueno como las creencias en las que se basa.

Identifica por lo menos 2 formas en las que tus patrones de pensamiento habituales te han estado dificultando esta semana, y descubre cómo podrías empezar a cambiarlos durante la próximos días. 

5. ¿Qué roles he interpretado esta semana? Las identidades que adoptamos momento a momento tienen un gran impacto sobre nuestras vidas. Bien seas un amigo, amante, víctima, padre, héroe, maestro, etc., la forma que tienes de definirte a ti mismo determina la calidad de vida que te das el permiso de experimentar.

Dedica ahora unos momentos para revisar los roles que has estado interpretando, e identifica a continuación cuáles, de todos ellos, han dejado de serte útiles en esta fase de tu vida.

6. ¿Cuál es el nuevo arquetipo en el que me voy a concentrar esta semana y que me proporcionará, además, los máximos beneficios?

Una de las claves críticas que te ayudarán a lograr aquello que quieres es el poder de la acción continuada. Selecciona, durante esta semana entrante, un rol que te ayude a desplegar el compromiso para emprender unas acciones ingeniosas y consistentes.

Escribe a continuación las razones de por qué esto es importante para ti.

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que…

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!


domingo
oct122014

Mejorando Tu Semana: Parte 1

¿Sabías que numerosos estudios han mostrado que los individuos más eficientes son aquellos que miden y evalúan su rendimiento de forma regular?

¿Qué ocurriría si hicieras un inventario de tu rendimiento al final de cada semana? ¿Podría este pequeño hábito mejorar tu capacidad para producir los resultados que deseas y mereces?

En realidad, yo llevo muchos años haciendo este mismo proceso de revisión, tanto diaria como semanal, y he visto ya cuantiosas mejoras en las distintas áreas de mi realidad. Por este motivo, hoy he recopilado para ti nueve de mis preguntas favoritas. Espero que te ayuden a avanzar de forma más eficiente y logren acercarte más hacia cualquiera de tus objetivos.

Al usar estos enfoques y reflexionar sobre tu rendimiento al final de la semana, podrás ver pronto mejoras notables y un aumento en la calidad de tus resultados. No me cabe duda que te proporcionarán un gran valor cuando decidas utilizarlas de manera regular.

Así pues, comienza preguntándote:

1. ¿Qué he conseguido esta semana? En vez de concentrarte en todo lo que no ha funcionado, dirige tu foco de atención hacia aquellas áreas de tu vida en las que has prosperado y en las que has producido unos sólidos resultados. A continuación, plásmalos en un tu diario personal, y bríndate unos minutos para sentir de nuevo la satisfacción de haberlos alcanzado, mientras averiguas también cuáles han sido los patrones de éxito que has usado para conseguirlos.

Cuanto más te concentres en todo aquello que funciona y lo que puedes hacer para seguir mejorando, más grandes y poderosos serán tus resultados.

2. ¿Cuáles han sido mis mayores decepciones esta semana? Cuando estás activo y te entregas en cuerpo y alma para conseguir tus objetivos, te toparás inevitablemente cara a cara con la decepción. ¿Cuáles han sido las áreas de tu vida que no han funcionado como esperabas?

Identifica a continuación la causa principal. Para reconocer esta causa, simplemente pregúntate: ¿Por qué? Después de obtener tu respuesta, vuelve a preguntarte: ¿Y por qué? Y así unas tres o cuatro veces, o hasta que empieces a ver claramente la causa principal detrás de esa decepción.

Una vez que haya salido a la superficie, pregúntate: ¿Qué puedo aprender de todo esto? Si fracasas a la hora de identificar CÓMO este resultado se produjo, y en QUÉ áreas han sido insuficientes tus esfuerzos, probablemente no produzcas los logros que te habías propuesto para esa semana. Necesitas pues, ¡hacer algo diferente!

3. ¿Que he aprendido? Captura en tu diario personal todas las cosas que hayas aprendido durante los últimos siete días. ¿En qué áreas de tu vida has excedido positivamente tus expectativas?

Si quieres ser, hacer o tener más en tu vida, entonces expandir tus conocimientos y aprender más de la información adecuada, podría ser una gran ventaja para ti. ¿Por qué? Porque estarás brindándote cada semana las claves críticas que te permiten configurar tu destino.

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que…

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!

 

Page 1 ... 2 3 4 5 6 ... 31 Next 12 Entries »